Toda esta magia sucede en su pequeño estudio situado en el madrileño barrio de Usera, un espacio abierto e inmaculadamente blanco, proyectado por la arquitecta Lucía Aldama, donde sus telas acaparan todo el frenesí cromático que Maya les imprime. Un cerramiento con forma de huevo gigante oculta el baño es una ingeniosa solución técnica que imprime un curioso toque surrealista al lugar. Es allí donde la artista ultima los detalles del cuadro que pronto enviará para la exposición colectiva A World Faraway, Nearby and Invisible: Territory Narratives, que tendrá lugar del 13 de noviembre hasta agosto del próximo año en El Espacio 23 de Miami, un centro de arte contemporáneo fundado por el coleccionista Jorge M. Pérez, artífice también del Pérez Art Museum en la misma ciudad, y que estará comisariada por Claudia Segura, responsable de la colección del MACBA, en Barcelona. Se trata del tríptico Mi Versión del Origen del Mundo, un título que hace un guiño a la famosísima obra de Gustave Courbet y en el que se aprecia un viaje sin billete de vuelta al caos. “Este es mucho más libre. Pienso que ha habido una evolución en el último año”, reflexiona. Por otra parte, la artista también participará en Art Basel Miami 2025, que se celebrará del 5 al 7 de diciembre, con la obra Me siento lista para la metamorfosis, que es fruto del momento creativo en el que se encuentra ahora, muy involucrada en explorar conceptos como el origen, la fertilidad y el cosmos.
Esa transformación a la que alude el título de la obra también refleja muy bien el momento de cambio que atraviesa la madrileña, muy interesada en probar otro tipo de soportes y formatos, como ya confirmó el pasado verano en la exposición que organizó en el Palau de Casavells, el espacio de Alzueta Gallery, para la que pintó unas livianísimas sedas que se movían al son de la brisa que entraba en el palacio reconstruido del siglo XIV,y unos enormes puffs que se transmutaban en vasos comunicantes entre las distintas estancias del espacio. “Quería sacar la pintura del lienzo, atreverme más”, reconoce. La artista disfrutó tanto del proceso de composición site-specific de esta muestra que pretende seguir explorando el diálogo entre obra y espacio expositivo.

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