En las calles del este de Londres se está haciendo popular un look: los vaqueros de pierna recta con un roto enorme en la rodilla, acompañados por mocasines de cuero negro y una chaqueta vieja. Tanto que parece haber pasado por una guerra; incluso es posible que lo hiciera. Chaquetas de sarga, con vuelo, chaquetones y parkas de nieve en verde descolorido, con pequeños desgarros en las costuras, manchas difusas y una silueta holgada y desgastada. La mayoría son de segunda mano, procedentes de tiendas de excedentes del ejército y la armada (hay una muy amplia en Mile End) o a personas que en su día estuvieron allí y los han vendido en eBay.
Valentina Frugiuele/Getty Images
La moda de los excedentes militares no es nada nueva (basta con leer cualquier artículo de GQ para comprobarlo), pero ahora lo están redescubriendo los veinteañeros y treintañeros más a la moda. ¿Es extraño que, en una época en la que hay al menos tres grandes conflictos mundiales, este sector de la población (en su mayoría de la izquierda política) estén dando glamour a la ropa que llevaban los civiles reclutados en las máquinas de la muerte a mediados del siglo pasado? Pues sí. Y a la vez, no. Esos soldados se esforzaron por frenar el fascismo, y no hay nadie que se tome un café en el bar de moda con un casco. Eso quedaría raro.

Más historias
Este bolso es el único accesorio colorido que necesitarás para todo el verano 2026
Comprar cosméticos con los ojos. ¿De qué manera influye un envase (rosa) en la decisión final?
5 tendencias del último desfile de Jacquemus que vestirás todo este verano 2026