Entre los formidables proyectos residenciales e institucionales que definirían su carrera arquitectónica, sin embargo, también hubo una serie de colaboraciones en moda y mobiliario. A finales de los sesenta y principios de los setenta, Gehry produjo una serie de muebles de cartón ondulado llamada Easy Edges, y en años posteriores fabricó joyas, vajillas y un juego de ajedrez para Tiffany & Co.
Sin embargo, la relación más cordial de Gehry con el mundo de la moda quedó quizá mejor encapsulada en su dinámico y escultural edificio para la Fundación Louis Vuitton, que concibió para «evolucionar según la hora y la luz con el fin de dar la impresión de algo efímero y en continuo cambio». Como prueba del tremendo alcance de su visión y talento, el año anterior a la inauguración en 2014, Frank Gehry debutó con una cápsula de bolsos de 11 piezas para Vuitton en Art Basel Miami.
Photo: Getty Images
A Gehry le sobreviven su esposa, Berta Aguilera; sus hijos, Sam y Alejandro; su hija, Brina Gehry, de su anterior matrimonio con Anita Snyder, y su hermana Doreen Gehry Nelson. Gehry y Snyder tuvieron otra hija, Leslie Gehry Brenner, fallecida en 2008.


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