Cuando llegó el momento de elegir el lugar de la boda, estaban indecisos entre Melbourne y Nueva York. Fue entonces cuando intervino la madre de Lillian: «Estábamos hablando con mi madre, Kerry, sobre el tema, y se quedó callada y dijo: ‘Creo que ya sabéis dónde celebrar la boda'». ¿El lugar? Eygalières, un pueblecito de la Provenza donde Lillian vivió de niña y que seguía visitando con su familia desde 2007. «Eygalières tiene algo mágico. Tiene una población de solo 1.500 habitantes y apenas un puñado de increíbles bistrós franceses», dice Lillian.
Eligieron como lugar de celebración Le Mas de la Rose, un hotel boutique situado en 60 hectáreas de campiña francesa. El cortejo nupcial de la pareja (ocho damas de honor y seis padrinos) se alojó con ellos durante los tres días que duró su boda en la Provenza. «Fue muy divertido tener allí con nosotros a nuestros amigos más íntimos, sobre todo porque muchos de ellos viven en Australia y solo los vemos unas pocas veces al año», explica.
El primer colaborador que contrataron fue la fotógrafa Louise Brotherton, de Taylor & Porter, especializada en fotografía cinematográfica y películas en Super 8. «Nos llamó la atención que Louise captara tan bien la piedra y la naturaleza provenzales, ásperas y crudas», explica Lillian.
El fin de semana comenzó con un cóctel de bienvenida junto a la piscina, en el que Lillian lució un vestido de Alaïa de croché a juego con la piedra del patio exterior: «Nathan y yo queríamos estar cómodos, y la suavidad del vestido se alineaba con la sensación relajada. El detalle del pañuelo añadía el toque nupcial majestuoso».
A la mañana siguiente, los novios se prepararon para el día con sus respectivas parejas. Nathan y sus padrinos vestían trajes a medida y camisas de P. Johnson. Nathan lució un esmoquin marfil 100% de seda, mientras que el resto de los invitados masculinos vistieron de etiqueta. «Lyo Ishizuka, uno de los padrinos de Nathan, era en aquel momento socio de la sastrería, e hizo un trabajo excepcional asegurándose de que todos los caballeros estuvieran excepcionalmente vestidos durante los dos días de celebraciones», dice Lillian. Las damas de honor lucieron vestidos beis claro de Bec + Bridge, todos con escotes y siluetas sutilmente diferentes.

Más historias
Luz led, radiofrecuencia, microcorrientes… ¿Funciona realmente la ‘tecnobelleza’ en casa?
Rutina matutina: lo que haces a primera hora de la mañana influye en tu apetito, tu energía y tu concentración
El ‘rubio de verano’ perfecto que no puedo parar de mirar es el de Kate Hudson en foto con Javier Bardem en Nueva York