Cómo combatir la eterna amenaza de la adicción a las pantallas
No es ningún secreto que muchos vivimos en una relación tóxica con el móvil: revisamos compulsivamente las redes sociales, nos perdemos en el scroll infinito de noticias y rara vez levantamos la vista de la pantalla. Pero ¿qué hacer cuando el tiempo frente a la pantalla deja de ser un hábito preocupante y se convierte en una auténtica adicción?
Un detox digital nunca viene mal, aunque solo logres desconectar un día o dos. Vogue consultó con un médico para recopilar consejos sencillos que ayuden a cuidar la salud del cerebro y evitar caer en la tentación de seguir deslizando el dedo por la pantalla.
Cómo volver a entrenar tu cerebro
El cerebro es un órgano complejo que necesita desafíos constantes, y la adicción al contenido digital lo priva de estímulos positivos que lo ejerciten. La doctora Aileen Alexander, médica de estilo de vida y exmédica de cabecera, ofrece algunas estrategias para ayudar a que tu mente se recupere de esta sobreexposición a contenidos rápidos y fugaces.
Redescubre el entretenimiento
Si te cuesta ver una película de principio a fin sin mirar la pantalla del móvil, empieza por ver un solo episodio y ve aumentando hasta poder disfrutar de una película completa. Cambiar el tipo de contenido que consumes por algo que estimule realmente tu mente es clave.
“Hablamos de la ‘TikTokización’ de las redes sociales, un término de Gary Vaynerchuk, empresario y escritor estadounidense, que describe cómo hemos adoptado una atención extremadamente corta”, explica Alexander. Los datos respaldan esta idea: un estudio de 2025 reveló que cuanto más consumimos contenido en formato corto, peor rinden nuestra atención y capacidad cognitiva. Según la investigación: “Un mayor consumo de vídeos cortos se relaciona con una disminución de la atención, tanto en jóvenes como en adultos mayores”.
Vuelve a lo analógico
“Baja el ritmo y prioriza actividades que no requieran el uso del móvil”, aconseja Alexander. “Está comprobado que leer disminuye el estrés, mejora la calidad del sueño y la función cognitiva, y además ayuda a fomentar el crecimiento emocional y las relaciones sociales”. Si te gustan los e-readers, apuesta por uno que no sea una tablet, como el Kindle Paperwhite. Así eliminas distracciones y evitas la fatiga visual causada por la luz azul de las pantallas.
Ponte a caminar
Caminar libera hormonas que mejoran el ánimo y, de paso, incrementa la energía y el bienestar mental. Los beneficios no acaban ahí: aumenta la motivación y la concentración, y reduce la tensión y el cansancio mental.
Según el Oxford Longevity Project: “Al caminar se activan una serie de procesos biológicos que nutren y fortalecen el cerebro”. Esto incluye la velocidad de procesamiento, la función ejecutiva —esa parte que nos permite pensar rápido y tomar decisiones acertadas—, la memoria, el estado de ánimo y la salud mental. Además, la investigación señala que “caminar con regularidad reduce el riesgo de padecer problemas cognitivos como demencia o Alzheimer, al preservar las conexiones neuronales y disminuir la atrofia cerebral”. Considera las caminatas regulares como una forma sencilla de mejorar la salud de tu cerebro y, de paso, distraerte de la tentación de hacer scroll sin parar.
Pon un poco de orden
Alexander recomienda poner ciertos límites: por ejemplo, convertir el baño o el comedor en zonas libres de móvil. Cuando leas, deja a un lado todos los dispositivos; siempre podrás revisarlos más tarde. “Debemos darle espacio a nuestro cerebro, porque es en ese espacio donde surge la creatividad, donde reflexionamos y donde practicamos la autorregulación”, apunta.
Una herramienta práctica es el bloqueador físico de apps Brick. Más eficaz que las aplicaciones de control de tiempo de pantalla que vienen instaladas en el dispositivo, Brick se coloca en otra habitación (ya sea en casa o en la oficina) y solo se puede reiniciar manualmente. Esto significa que las apps que decidas bloquear permanecerán inaccesibles hasta que vuelvas a tocar tu teléfono con el Brick. Este pequeño obstáculo fomenta que dediques más tiempo a actividades que no tengan nada que ver con el móvil.
La ciencia
¿Es la adicción a las pantallas un trastorno conductual reconocido?
“Como médicos, usamos un criterio diagnóstico llamado CIE-11, que corresponde a la Clasificación Internacional de Enfermedades”, explica Alexander. “Aunque la adicción al contenido no es un diagnóstico oficial, los mecanismos serían muy similares a los de otras adicciones conductuales, como el trastorno por videojuegos o el juego patológico, que sí están reconocidos formalmente”.
¿Por qué nos cuesta tanto desconectarnos del móvil?
Estamos tan acostumbrados a llevar nuestros dispositivos con nosotros en todo momento que separarnos de ellos puede resultar extraño o incluso angustiante. “Yo crecí en un mundo donde la gente no tenía teléfono móvil”, recuerda Alexander. “Ahora vivimos en un entorno donde, con solo tocar un botón, tenemos acceso a un océano de contenidos, información y personas. Para muchas personas, gestionar el consumo de contenido es muy difícil porque está disponible todo el tiempo, y eso resulta abrumador por naturaleza”.


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