10/07/2026

Kanso, la técnica japonesa que calma el cerebro y ayuda a encontrar el bienestar en casa

Kanso, la técnica japonesa que calma el cerebro y ayuda a encontrar el bienestar

Que cada vez más encontremos reductos de paz en costumbres y técnicas de la cultura japonesa tiene todo el sentido del mundo. No en vano hablamos de costumbres tremendamente conectadas con las emociones, la sencillez y el respeto (de ellos aprendimos, por ejemplo, la importancia del ikigai o, lo que es lo mismo, centrarse en el propósito de vida). En materia de decoración y bienestar en el hogar también son expertos en trabajar el minimalismo para encontrar la manera de calmar el cerebro y lograr el equilibrio. Precisamente de eso va el Kanso, uno de los principios del diseño japonés tradicional. Tal y como nos explica Gloria Ramos, experta en Feng Shui y en armanizar espacios, “el Kanso habla de la simplicidad esencial: eliminar lo innecesario para que solo permanezca lo auténtico. No es minimalismo estético, es una depuración casi espiritual. El Feng Shui, en cambio, es un sistema clásico de análisis energético del espacio. No se basa únicamente en simplificar, sino en equilibrar. Mientras el Kanso pregunta ¿es esto esencial?, el Feng Shui pregunta ¿cómo influye esto en la energía y en la persona que habita aquí?. Ambos coinciden en algo fundamental: el bienestar no se consigue añadiendo, sino afinando. El lujo real no es acumulación, es coherencia”.

La clave para aprender a desprenderse de cosas, según la filosofía Kanso

Por mucho que Marie Kondo nos haya adoctrinado en la importancia de desprenderse de las cosas y no acumularlas, en ocasiones es tremendamente complicado separarse de esos objetos materiales que guardamos cual tesoro pensando en que en un futuro mejor los vamos a necesitar. Precisamente uno de los principios del Kanso es cuestionar la utilidad de cada objeto que tenemos en casa. Aunque no hay preguntas mágicas, Gloria Ramos nos da algunas pistas para conseguir aprender a soltar. La pregunta no es solo ‘¿lo uso?’, sino, ¿esto representa quién soy hoy? Muchas personas conservan objetos que pertenecen a una versión pasada de sí mismas. El Kanso invita a revisar desde la identidad. El Feng Shui lo hace desde la energía. Cuando un objeto no tiene función, belleza ni significado actual, está ocupando espacio físico y mental. Una clave útil es observar la reacción corporal. Si al mirar un objeto sientes neutralidad o carga, es momento de cuestionarlo. Si genera ligereza o placer, tiene sentido conservarlo. El desprenderse no es pérdida. Es refinamiento”.

Cómo lograr espacios despejados (también en casas pequeñas)

El Kanso prioriza mucho el minimalismo y la importancia de los espacios libres que de alguna manera relajen y faciliten el flujo de buenas sensaciones. “El espacio vacío no es ausencia. Es potencial. En Oriente, el vacío tiene valor. Permite que la energía fluya, que la mente descanse y que los objetos respiren. Cuando todo está lleno, no hay jerarquía ni foco. El minimalismo bien entendido no es frialdad, es claridad. Deja espacio para la experiencia, para la luz, para el movimiento”, explica Ramos. Pero claro, en casas de espacios reducidos conseguir esos entornos minimalistas y despejados puede llegar a ser un reto por una cuestión de pura logística. Sin embargo, hay ciertas estrategias para lograrlo según la experta:

  • Elegir una paleta de uno o dos colores predominantes. El ‘menos es más’ en materia cromática ayuda: colores neutros cálidos como arena, blanco roto, gris piedra, verde musgo o tonos tierra suaves, según Ramos, juegan con ventaja a la hora de inducir a la calma y bienestar.
  • Mantener las superficies despejadas. Para ello se recomienda el almacenaje oculto y los muebles de alturas bajas y proporciones equilibradas. “Generan estabilidad y conexión con la tierra”, dice.
  • Incorporar un solo elemento como protagonista de la estancia. “El bienestar no nace del impacto visual, sino de la armonía silenciosa. En el diseño japonés y en el Feng Shui clásico, el mueble ideal es aquel que no grita su presencia, pero sostiene el equilibrio del espacio”, apunta la experta.
  • Cuidar la iluminación natural y evitar sombras pesadas. Para ello suelen ayudar los materiales naturales como madera, lino, algodón, cerámica, piedra. “Lo orgánico calma el ecosistema nervioso”, dice.
  • En cuanto a las texturas de los textiles, también ayuda apostar por la simplicidad, “sin brillos ni lacados agresivos», añade.

Por qué los espacios despejados provocan bienestar

Aunque no todo el mundo es capaz de reparar en el impacto que tienen los espacios ordenados en el bienestar emocional, está comprobado que los espacios con mucho ruido visual impactan en los niveles de cortisol, en parte porque el cerebro lo considera como un asunto inacabado. Gloria Ramos lo explica así: “Nuestro sistema nervioso responde al entorno constantemente. Cuando el campo visual está saturado, el cerebro trabaja más. Cuando el entorno es limpio, las pulsaciones bajan. No es una cuestión estética, es neurológica”, afirma. Y enumera así las ventajas de un espacio visualmente despejado:

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