20/04/2026

Este láser facial es el dispositivo más deseado para transformar completamente la piel

¿Cómo y cada cuánto se utiliza este dispositivo de láser fraccionado?

Lo mejor de este dispositivo de láser fraccionado es que es realmente sencillo de utilizar. Basta con aplicarlo sobre la piel limpia y seca, trabajando por zonas mediante pulsos de láser y ajustando la intensidad según la tolerancia de tu piel. Además, cada sesión dura entre 2 y 10 minutos, dependiendo de la configuración. Por lo que, en tan solo unos pocos minutos ya tendrías el tratamiento listo. Asimismo, en cuanto a intensidad, se recomienda empezar por niveles más bajos e ir aumentándolos a medida que la piel se adapta al dispositivo.

Se recomienda usarlo en ciclos de 12 semanas, unas 5 veces por semana aproximadamente. Una vez terminado el periodo, es importante dejar descansar la piel durante unas 4 semanas, antes de comenzar un nuevo ciclo. Pero, ¿cuántas veces se pueden repetir los ciclos del láser fraccionado? Lo cierto es que puedes llegar a repetirlo tantas veces como desees, eso sí, respetando las semanas de descanso. Sin embargo, todo dependerá de cada persona, su tipo de piel y los objetivos que quiera conseguir.

Si bien, cuando no se recomienda utilizar el dispositivo es en periodos de alta exposición solar, ya que podría aumentar el riesgo de manchas. Tampoco debe aplicarse sobre piel irritada o con heridas, ni inmediatamente después de tomar el sol. Y, aunque el protector solar ya es un paso que está integrado en nuestra skincare routine, mientras estemos haciendo uso del dispositivo es imprescindible aplicarla a diario para proteger la piel.

¿Para quién está pensado este láser fraccionado?

Este FRX Láser Fraccionado de TRIA está destinado a todas aquellas que buscan potenciar visiblemente el aspecto de su piel desde casa, especialmente si deseas suavizar imperfecciones, atenuar arrugas o alisar la piel. En cuanto a la edad, se recomienda utilizarlo a partir de los 25-30 años, cuando pueden empezar a aparecer los primeros signos del envejecimiento cutáneo. Aun así, más que la edad en sí, lo importante es el estado de la piel y las necesidades de cada persona.

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