02/05/2026

De una app de citas a Berghain: Najwa Nimri le cuenta a Rosalía su episodio amoroso más surrealista en su confesionario

El LUX TOUR de Rosalía ha seguido recorriendo Europa en las últimas semanas y, con él, el célebre segmento apodado El confesionario, por el que han pasado ya infinidad de rostros conocidos. Pero el último de ellos creó una conexión inesperada. La catalana invitó a Najwa Nimri a subir al escenario del Uber Arena de Berlín y a compartir una anécdota en una app de citas – y, de paso, desenmascarar a su propio Perla– .

El contraste entre el carácter risueño de la cantante y la ironía afilada de la actriz hizo el resto. Nimri comenzó recordando cómo, tras terminar su etapa en la exitosa La casa de papel, decidió disponerse a encontrar el amor. Un amigo le sugirió hacerlo a través de una aplicación de citas, y ahí empezó todo. Desde ese momento, el público ya intuía que se avecinaba una buena historia, ya que pocas cosas salen realmente bien en ese territorio.

Le recomendaron incluso cambiarse la edad, algo a lo que se negó rotundamente. Lo que sí hizo fue rebautizarse como “Stella” y crearse un perfil sin fotografías para evitar que la reconocieran. Eso sí, antes de llegar a conocer al susodicho, confesó haber recibido muchísimos nudes (nunca pedidos) por parte de hombres. La catalana, en una mezcla de risas e incredulidad, confesó que a ella también le llegaban unos cuantos.

Entonces apareció Willy. A Najwa no le gustaba demasiado, pero parecía tener algo a su favor. En palabras de la propia actriz desde esta cabina, no parecía “estar obsesionado con su miembro”. La cosa se torció cuando este le insinuó que no tener fotos en el perfil era sinónimo de «estar desesperada, ser muy fea o ser una escort”. Najwa, sin pestañear, decidió seguirle el juego: le respondió que se trataba de esto último. Para rematar, él añadió que “no necesitaba pagar para tener sexo”, ya que estaba casado. Y fue ahí cuando ella decidió definitivamente que aquella pasmosa situación merecía una venganza.

Quedaron en Berghain, el icónico club berlinés al que, coincidentemente, Rosalía hace referencia en el primer sencillo de LUX. Al verse, él le soltó: “Tu cara me suena” repetidas veces. Y a esto, la actriz, comentaba con gracia: “No hay nada peor que ser famosa, pero no lo suficientemente famosa”. El desenlace, sin embargo, fue perfecto. Estando en la cola, a él no le dejaron entrar; a ella sí. “Gracias a ese club y a esta ciudad [Berlín], tuve mi venganza”, sentenció la cuatro veces nominada al Goya. Rosalía, fluctuando entre el inglés y el castellano, finiquitó esta interacción de la mejor manera posible: “What a teaseful revenge you gave to this Perla! [¡Qué venganza más burlona le diste a este Perla”].

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