Su secreto: cenas modulares (y una olla de cocción lenta)
Para poder hacer cenas saludables de forma rápida, la doctora tiene una estrategia simple pero efectiva que ella llama cenas modulares. Consiste en preparar durante el fin de semana los módulos de esas cenas y ensamblarlos cada noche. “La idea es que cada uno en casa pueda preparar su propio plato, personalizándolo en unos minutos con todas estas comidas ya preparadas”.
Entre esas comidas que prepara con antelación destacan:
- Verduras precortadas como zanahorias, pepinos, tomates, apio.
- Frutas frescas como fresas y arándanos como acompañamiento o toppings.
- Proteínas como pollo o tofu.
- Cereales integrales como quinoa.
Respecto al método de cocción le encanta hacerlo en una olla de cocción lenta o Crock-pot.
Cena de colores y probióticas
Es otra de sus reglas de oro. “Como dermatóloga experta en longevidad, siempre pienso en la importancia de la diversidad del color de los ingredientes, es lo que llamo ‘paleta nutricional de colores’. Por eso es importante incluir batata morada, brócoli, calabaza, verduras de hojas verdes… Esto no solo es visualmente atractivo para los niños, sino una buena opción para aportar una amplia gama de fitonutrientes para cuidar la salud celular”.
Y desde una perspectiva vinculada con la longevidad, la doctora prioriza:
- Alimentos ricos en probióticos y fermentados como yogur, chucrut y kimchi.
- Alimentos ricos en Omega 3 como salmón, sardinas y aguacates.
- Como condimentos aceite de oliva, cúrcuma, sal y pimienta.

Más historias
El ‘rubio de verano’ perfecto que no puedo parar de mirar es el de Kate Hudson en foto con Javier Bardem en Nueva York
Julien Dossena abandona la dirección creativa de Rabanne tras 13 años al frente
Qué es el ‘tasteslop’ o cómo el algoritmo nos está robando poco a poco el criterio estético