Lizzo ha estrenado recientemente ‘BITCH’, el adelanto de su nuevo álbum ‘BITCH’. La canción se inspira en uno de los mayores hits mundiales del pop-rock de finales de los 90. ‘Bitch’ de Meredith Brooks se convirtió en un icono del feminismo, al apostar por muy distintos tipos de mujer («zorra», «amante», «pecadora» o «santa») y ser muy pionera en aquello de reapropiarse un insulto.
Lizzo escribía en X que quería dedicar este tema «a las mujeres a las que llaman «zorra» por poner límites, por ser sexual, por hablar por ellas mismas, por trabajar duro y tener sus propios negocios. Si no sonreímos y tocamos todo el rato somos «desagradecidas». Si seguimos un programa estricto somos «tacañas». Si disfrutamos del sexo somos «zorras» y nos avergüenzan».
El tema está lleno de buenas intenciones, pero el camino al infierno, también. No estamos oyendo hablar demasiado de ‘BITCH’ porque el tema original era demasiado conocido (tiene 300 millones de streams), además lo que en 1997 era revolucionario ahora puede sonar peligrosamente a lugares comunes y, finalmente, Lizzo ha cometido el «pecado» de ser demasiado literal en lo musical.
Un ejemplo palmario de cómo recuperar una canción del pasado y hacerla brillante es lo que hicieron Elton John y Dua Lipa con un clásico de él, ‘Sacrifice’. La palabra «Sacrifice» y aquel estribillo desaparecían por completo en la remozada ‘Cold Heart’, que añadía nuevos ganchos melódicos como ese precioso en el que Dua cantaba lo de «and it’s gonna be a long long time…»
En cambio, ‘BITCH’ es ‘BITCH’, salvo un par de frases del estribillo y unas estrofas que remiten a sus «meltdowns» («si pierdo seguidores, no es una gran pérdida»). No hay más transformación en su gran baza: simplemente se ha llevado la producción post-grunge a los territorios de Mary j Blige o Erykah Badu.
Lizzo no se quita ese complejo que ha arrastrado siempre de «sonar a» en esta canción cuyo estribillo principal es el estribillo principal de Meredith Brooks, pareciendo realmente una versión hecha casi 30 años después, más que una adaptación demasiado personal. Y el tema, titula su nuevo álbum. Al menos no se llama ‘Blurring the Edges’.

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