Raimonda Kulikauskiene/Getty Images
A eso se suma su facilidad casi absoluta para adaptarse a cualquier estilismo. Funciona igual de bien con unos vaqueros rectos y sandalias minimalistas que con una falda satinada, un pantalón bombacho o incluso piezas mucho más nocturnas. Tiene esa rara capacidad de elevar automáticamente cualquier combinación sin parecer excesivamente pensado, algo que comparte con otros iconos noventeros que nunca terminan de desaparecer del todo.
El top halter satinado juega en otra liga. No necesita volumen, estampados imposibles ni accesorios exagerados porque toda su fuerza está en la línea del cuello, en la caída del tejido y en esa elegancia silenciosa que solo tienen las prendas más simples. Aunque regrese asociado a distintas tendencias el top halter satinado pertenece a esa categoría de prendas que sobreviven porque parecen simples, pero no lo son. Y en materia de tendencias, conseguir que algo parezca sencillo suele ser mucho más difícil que llamar la atención a través de lo excéntrico. ¡Larga vida al rey de los básicos!
La selección entre la que encontrará el top halter satinado perfecto para ti:


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