06/06/2026

El desfile crucero 2027 de Hermès en Los Ángeles fue un baile al atardecer sublimado por el ‘savoir faire’ de la casa francesa

En el desfile crucero 2027 de Hermès, un pabellón en las colinas de Bel Air se convirtió en el escenario de una danza atemporal y romántica

La danza, la artesanía y un ejercicio de estilismo cuidadosamente construido. A simple vista podrían parecer conceptos alejados entre sí, pero en realidad formaron parte de una misma visión. Todos ellos confluyeron en la idea de belleza que define el universo creativo de Nadège Vanhée, directora artística del prêt-à-porter femenino de Hermès, que presentó en Los Ángeles la colección crucero 2027, concebida en esta ocasión como el segundo capítulo de la propuesta femenina de otoño-invierno 2026-2027.

Hermès crucero 2027

Hermès, crucero 2027

Vogue Runway

Hermès crucero 2027

Hermès, crucero 2027

Vogue Runway

Esta vez, París cedió el protagonismo a Bel Air

La escena parecía sacada de una película. Sobre las colinas de Los Ángeles, mientras el sol comenzaba a esconderse en el horizonte, una luz de neón amarilla emergía como el único elemento ajeno al paisaje, aunque perfectamente integrada en los tonos cálidos y luminosos del crepúsculo. En cuestión de segundos, el entorno se transformó en un inmenso espacio de proyección donde se difuminaron las fronteras entre realidad y puesta en escena. Todo adquirió una atmósfera onírica, casi alucinógena por momentos, en la que la moda terminó encontrándose con la danza.

Al fin y al cabo, la artesanía comparte con la coreografía algo esencial: la importancia del gesto humano. Una idea cobra vida, se pone a prueba y se perfecciona. El ritmo de la interpretación no es tan distinto del que acompaña a quien moldea una materia prima hasta convertirla en una pieza excepcional: electrizante. Es aquí donde comprendemos las similitudes entre danza, artesanía y estilo, que en conjunto abrazan una fluidez renovada nacida de una sutil interacción entre tensión y relajación.

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