¿Estás pensando en viajar sola este verano?
Hace unas semanas cayó en mis manos ‘Solas’, un ensayo de la creadora de contenido coreana Seen Aromi, que me hizo reflexionar acerca de los prejuicios que existen en torno a las mujeres que eligen vivir solas. La autora describe en clave de humor lo que supone gestionar una casa, viajar o alcanzar cierta libertad financiera por una misma; lo que provocó un debate público en su país sobre el papel de la mujer, el matrimonio y las expectativas.
Con este runrún en la cabeza y la llegada del verano, no podría dejar de pensar en todas esas mujeres que prefieren quedarse en casa antes que viajar solas, en quienes seguimos dependiendo de los demás para cerrar planes y en las que piensan que sin pareja es imposible ser felices. “Creo que no es una cuestión de capacidad, sino de condicionamiento. Desde pequeñas, a muchas mujeres se nos educa para cuidar de los demás, para estar acompañadas, para existir dentro de las relaciones. Por eso, tomar decisiones solas y asumir la responsabilidad de esas decisiones puede resultar algo poco familiar”, me dijo Aromi cuando le pregunté al respecto.
Asegura que la mirada que existe hacia una mujer sola sigue teniendo connotaciones de lástima o de estar incompleta, lo que nos obliga a cargar también con el peso del juicio social. “Que la soledad se interprete como una carencia y no como una elección es, probablemente, el prejuicio con el que más me encuentro”, aunque confiesa que el mayor obstáculo fueron sus propios juicios: “Las miradas ajenas pueden ignorarse, pero la voz interior —esa que has escuchado durante tanto tiempo— no es tan fácil de silenciar”. Su trabajo consistió en decirle a esa voz que estar sola no es un fracaso, sino una elección, y que no necesita la aprobación de nadie. “Solas es, en realidad, el relato de ese proceso”.
La soledad elegida
En lo que a mí respecta, siempre me ha gustado pasar momentos a solas. Diría que los necesito. Mi madre cuenta que ya de pequeña no estaba cómoda con el exceso de socialización —supongo que por eso no soy víctima del FOMO—. ¡Ojo!, que me encanta pasar tiempo con aquellos que quiero y conocer gente nueva, aunque no tengo ningún problema si paso un fin de semana como Macaulay Culkin: sola en casa.
Pese a ello, hace unos años tuve que enfrentarme a la realidad de estar realmente sola, viviendo en otro país y, a veces, fuera de los planes de mis nuevos amigos. Fue entonces cuando empecé a ir al cine, a cenar o a dar un paseo sin más compañía que la propia y, aunque al principio me resultó extraño, terminó siendo una costumbre que sigo cultivando. Como dice la psicóloga Olga Albaladejo, “la incomodidad inicial no es necesariamente una señal de que no debería hacerlo. Muchas veces es simplemente la señal de que está saliendo de lo conocido”.

Más historias
Los 5 modelos de minifalda más buscados de la temporada (y dónde encontrarlos)
El último look de Ester Expósito en la alfombra roja consigue ser minimalista y arquitectónico al mismo tiempo
Los collares más apetecibles de las rebajas de verano 2026