En los últimos años hemos aprendido a valorar el calzado cómodo. Las Birkenstock, que durante mucho tiempo fueron conocidas como las ‘sandalias de los turistas’, abrieron el camino hasta convertirse en un auténtico icono de estilo. Ahora, sin embargo, la inspiración viaja todavía más atrás, recuperando modelos que parecen sacados directamente de los álbumes familiares y que desprenden ese encanto vintage tan ligado a los veranos tranquilos. Es ahí donde entran en escena las sandalias Wörishofer.
Con su inconfundible cuña ergonómica, una suela diseñada para acompañar el movimiento natural del pie y una hebilla ajustable que permite adaptarlas perfectamente, estas sandalias representan esa nueva forma de entender la moda que seduce a quienes sueñan con una vida más tranquila. Son zapatos creados para ofrecer comodidad antes incluso que para protagonizar una fotografía. Y quizá ahí resida precisamente su mayor atractivo.
Aunque las haya visto en varias influencers o incluso en algunas de mis celebrities favoritas como Lily-Rose Depp, cada vez que las veo pienso inmediatamente en mi abuela, que era una auténtica fiel de este tipo de calzado. Cada verano las elegía sin preguntarse si estaban o no de moda. Para ella eran, sencillamente, las mejores sandalias para sus pies. Hoy entiendo que aquella forma de consumir tenía algo profundamente actual: comprar menos y elegir aquello que realmente nos hace sentir bien.


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