24/07/2026

Vogue (A)prueba: unas muy rutilantes sandalias de Rabanne hechas para la pasarela (y no para ‘La Odisea’)

El primer paso era pensar con qué combinarlas, una misión nada fácil cuando se trata de unas sandalias tan carismáticas con el claro potencial de comerse cualquier prenda que te pongas. Probé primero con un vestido de lino crudo de inspiración helénica que provocó un veredicto tan feroz como irrebatible por parte de mi hija mayor: “Pareces fucking Hércules, mamá”. Opción descartada al instante, claro. La referencia clásica había acabado devorando al personaje, así que opté por el camino de en medio, estilísticamente hablando, es decir, una camisa blanca masculina muy oversize que se rindiera a la evidencia: las protagonistas absolutas eran las sandalias, así que no tenía mucho sentido tratar de maquillarlo. ‘¿No querías probarte?, pues vamos con todo’, pensé.

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