Entre trabajos de producción y colaboraciones con gente como Robyn, Addison Rae o, más recientemente, el nuevo disco de Madonna, y su sonada colabo con Safety Trance en ‘El alma que te trajo’, Arca no publicaba un álbum de estudio desde hace cinco años. Con ‘XXXXX’ mata dos pájaros de un tiro: publica nuevo material y resuelve el reto de suceder a su célebre pentalogía de 2020-2021 con un disco a la altura.
Arca concibió ‘XXXXX’ como una continuación de sus mixtapes ‘@@@@@’ (2020) y ‘&&&&&‘ (2013), pero en algún momento del proceso decidió convertirlo en un álbum de estudio. La decisión habla de la potencia de la propuesta artística, aunque también delata su origen: las canciones progresan de forma impredecible y elusiva, sin seguir una estructura evidente.
‘XXXXX’ marca el regreso de la Arca más experimental, como ya sugiere su portada gigeriana, inspirada en la estética biomecánica popularizada por H. R. Giger y convertida en icono gracias a las películas de ‘Alien’. Experimental también porque el desarrollo de las canciones parece responder más a la intuición que a una lógica convencional, aunque la producción está llena de detalles minuciosos y resulta extraordinariamente cuidada de principio a fin.
Aquí no hay reguetón deconstruido, sino una abundancia de sonidos y desarrollos abstractos que hacen que el disco rara vez pierda interés. Intrigan los silencios y las percusiones de bong de ‘Willow’, antes de convertirse en una especie de trap industrial alienígena; ‘Syncope’ es un IDM glitch acelerado que le hace una mueca a Aphex Twin, y hay momentos que remiten tanto a otros artistas -‘Heart’ y ‘Everything’ son dos preciosos temas de inspiración glitch- como a la propia Arca de sus inicios. Ahí están el pulso metálico de ‘Futurality’, el techno derretido de ‘Raver’ o la catarsis de ‘Sueño’, que conecta directamente con sus primeros lanzamientos.
A riesgo de que esto termine siendo un mero name-dropping de supuestas influencias, la gracia del disco no está en las referencias, sino en cómo construye un universo inmersivo a partir de esa inspiración biomecánica. Todo el álbum está recorrido por una energía oscura y amenazante, sobre la que, paradójicamente, la voz de Arca acaba resultando reconfortante. ‘XXXXX’ pretende emular la emisión de una imaginaria «Experimental Diva FM» y, aunque algunos paisajes sonoros pueden resultar tan opresivos como el de ‘Eidolon’, la sensación general es la de adentrarse en un mundo profundamente introspectivo, acogedor y cálido.
No siempre las composiciones resultan tan accesibles. Cortes como ‘Cinch’, ‘Grip’ o ‘Enraptured’ muestran una experimentación tan intuitiva que, por momentos, deja al álbum sin un rumbo del todo claro y hace que algunos pasajes resulten especialmente densos e inasibles. Precisamente por eso, los antibangers del disco, como el hipnótico ‘Taconeando’ o ‘Fxck’, funcionan tan bien: ofrecen puntos de apoyo dentro de un viaje que nunca termina de asentarse.
Esa sensación de confort queda expresada explícitamente en la fusión de beats y cuerdas de ‘Finisher’, donde Arca recuerda que «nunca estuviste sola» y que el amor que necesitamos está dentro de nosotros, para acto seguido invitarnos a ponernos «perras». ‘XXXXX’ no es un disco para perrear, sino uno que habla directamente a la mente. El disco profundiza en la vertiente más abstracta, posthumanista e inquieta de Arca. Es la artista que recuerdas, evolucionada.

Más historias
Pablo Alborán carga contra el gasto en capellanes del SAS – jenesaispop.com
Gilberto Correa estalla tras conocer la decisión del tribunal en su caso
Remi Wolf vuelve con la explosión de ruido y emoción de ‘Twiggy’ – jenesaispop.com