Una boda en Valencia con sabor a veranos en el pueblo
Cuando las parejas eligen en qué inspirarse para el día de su boda, siempre repasan los momentos de su vida en los que han sido más felices. En el caso de Alba, la respuesta era pasar tiempo en el pueblo. “Para mí representa calma, recuerdos y esa sensación de hogar que siempre apetece volver a vivir”, dice la novia.
Tras prometerse la pasada Navidad en la Torre Eiffel, Alba y Edu se celebraron su boda en Valencia el 27 de junio 2026, concretamente en la Iglesia San Juan del Hospital –y lo festejaron con sus invitados en Mas d’Alzedo, una masía valenciana del siglo XVIII–. “La inspiración nace de la casa del pueblo, en Almudaina, pero reinterpretada con un toque más elegante y sofisticado. Allí hemos pasado muchos veranos y fines de semana, y queríamos trasladar esa sensación tan especial al proyecto: una casa toda de piedra, con farolillos, mucha vegatación y ese ambiente acogedor que te transporta directamente a los recuerdos de verano”, explica la pareja.
Para hacer realidad la boda de sus sueños, Alba y Edu contaron con Lorena, de Etre Studio. “Para seguir la línea estética y temática de la boda, quisimos cuidar cada detalle y mantener esa esencia de pueblo que tanto nos representaba. A todo ello nos ayudó Lorena, de Etre Studio, quien se encargo de todo el concepto creativo de la boda”, confirma la pareja. Apostaron por una paleta cromática a base de blancos, verdes, rosas, amarillos y naranjas, todo en tonos empolvados, buscando una estética delicada, elegante y armoniosa.
“En la mesa central del cóctel, la abuela de Alba nos dejó unos manteles antiguos de crochet en tonos blancos y beige que quedaron espectaculares. Para reforzar esa sensación más tradicional y auténtica, añadimos panes de hogaza y otros con formas más originales, suministrados por El Taller de Clo y Aspai Obrador, un horno donde siempre compramos el pan. La fusión del trabajo de El Taller de Clo, con sus esculturas de flores, frutas y otros elementos; Gente de Bien, en la parte de iluminación; y Kuramae, con la papelería, consiguió crear un ambiente muy diferente, elegante e impresionante. Además, los manteles del cóctel y sillas de la cena eran de La Guinda de tu Fiesta, y las sillas altas del cóctel y la mesa curva de la cena, de Mafesa Integral. Todo seguía una misma estética, muy cuidada y coherente con el concepto de la boda. Gente de Bien nos decoró nuestra fiesta soñada, con su cabina espejo, las bolas discos y el techo glitter, transportando a la gente a las fiestas de antaño”, cuenta la pareja. Las flores de la iglesia fueron cosa de La Tartana.
“Si tuviéramos que quedarnos con tres cosas de nuestra boda, serían sin duda la comida de Cocotte Catering, que desde el primer momento tuvimos claro que queríamos que fueran ellos; la decoración, que fue impecable, original y muy especial; y la energía y el cariño de nuestros familiares y amigos, que hicieron que todo fuera indescriptible”, resumen Alba y Edu.
De las fotos se ocupó Rod & Cone y del vídeo The Blanco Studio. Para la música contaron con Da Capo, Gente de Bien –junto con María Cucarella– y con Juanfe, un amigo del novio que es Dj.
Para la ocasión Alba apostó por un diseño de Alex Vidal que combinó con una mantilla de herencia familiar. Sus zapatos fueron de Lola Cruz y su ramo de novia de De Bohemia Lab. El segundo vestido que lució era de Greta by Claudia.

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