El autobronceador que no mancha, no deja parches, no queda naranja y mejora la firmeza de la piel
Llevo utilizando este autobronceador tres años sin parar. Y cuando digo sin parar, me refiero a también en invierno. Y en otoño. Y en primavera. Y, por supuesto, en verano. Los motivos son bastante previsibles: me gusta estar morena tanto como a cualquiera, pero me preocupa el exceso de exposición solar y sus consecuencias en el aspecto y salud de la piel como a todo hijo de vecino. Las otras razones que justifican mi uso continuado de este producto, en cambio, son las que me han llevado a escribir este artículo; porque autobronceadores hay muchos (¡muchísimos!), pero pocos —o, diría, ninguno— con tantos puntos a favor como este que ahora nos ocupa. Hablo del autobronceador en crema Bronzing Radiance Self-Tanning Cream de la firma española Freshly Cosmetics. Un producto que se agotó en solo una semana tras su lanzamiento con más de 50.000 unidades vendidas en ese lapso de tiempo, y que continúa sumando fans incondicionales años después.
Bronzing Radiance Self-Tanning Cream, de Freshly Cosmetics
Las claves de su éxito son de lo más variadas para tratarse de un autobronceador. Normalmente la única función de un producto perteneciente a esta categoría sería la de aumentar un par de grados nuestro moreno y, si no es mucho pedir, hacerlo lo más dignamente posible. Esto es, sin manchar la ropa, dejar parches ni dotarnos de un nada favorecedor tono anaranjado al estilo Cheetos Pandilla. Con estas condiciones cubiertas, ya podríamos darnos con un canto en los dientes. Pues bien, el Santo Grial de los autobronceadores no solo cumple con creces estos requisitos, también suma otros tantos beneficios a su lista de cualidades. Así, me tomaré la licencia de citar textualmente lo que reza su ficha de producto para no dejarme nada en el tintero:
- Con exposición solar, aumenta el bronceado hasta en un 28%.
- Acabado uniforme, sin manchas y gradual.
- Se adapta a tu tipo de piel y tono.
- No solo broncea, si no que prolonga el bronceado hasta un 50%.
- Reduce el estrés oxidativo en un 44% con activos antioxidantes.
- Mejora arrugas, manchas, firmeza e hidratación.
- Origen 99,9% natural.
- Resultados visibles a partir de los 3 primeros días.
- Apto para piel sensible y durante el embarazo.
- Sin parafinas, ftalatos, parabenos ni alcohol.
El autobronceador que no huele a autobronceador
Además, a esta lista sumaré que su perfume natural de bergamota, combinado con notas frutales de melón y melocotón y notas florales de violeta, jazmín y rosa, es toda una delicia. Sobre todo, teniendo en cuenta que uno de los mayores handicaps de los autobronceadores es su olor tan característico. También, que su fórmula incorpora ingredientes que mejoran visiblemente la calidad de la piel: la hidratan, protegen del estrés oxidativo, reafirman y, con el uso continuado, ayudan a reducir arrugas y manchas, funcionando como un híbrido entre autobronceador y tratamiento. Si además consideramos que mejora incluso la apariencia de estrías y celulitis (gracias a que estimula la formación de colágeno y elastina, dando firmeza y elasticidad a los tejidos), cuesta imaginar un motivo para no probarlo.
¿Cómo se usa?
Como para casi cualquier producto de su categoría, el modus operandi es sencillo, pero la cosa puede salir muy mal si no se sigue a rajatabla. Por eso, he aquí los 5 pasos para conseguir un moreno natural, duradero y sin daño solar con este autobronceador. Porque estar morena ya no es incompatible con tener una piel sana.

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