Las botas de serpiente probablemente sean las más complicadas de todo el animal print. Las de cebra tienen un acabado en blanco y negro que facilita las cosas, mientras que las de leopardo, por sus propios motivos, tienen cierto deje histórico que parece facilitar su aceptación a pie de tienda. En cambio, las de serpiente se encuentran en esa difusísima frontera entre lo ‘cool’ y lo extravagante que complica las posibilidades estilísticas, sobre todo teniendo en cuenta los matices grises o amarillentos que tiñen el modelo en el que hayamos invertido.
Pero seamos francos, una vez que se le pierde el miedo al estampado en materia de calzado, se convierten un básico a la altura de unos botines negros. Con una diferencia: son capaces de aportar un toque exótico al look que no consiguen neutros como el marrón, por muy en tendencia que esté. Si tienes dudas a estas alturas de cómo se puede conseguir casar este tipo de botas con cualquier estilismo, aquí van dos ideas sencillas de aplicar que puedes poner en práctica desde ya
Combinarlo con un trench (o un abrigo) XXL
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Las botas de serpiente altas son una apuesta segura que maridan a la perfección con los abrigos más largos de tu armario. Existe cierto encanto discreto en el hecho de dejar asomar esta caña por debajo de una prenda XXL. El street style deja claro que esta fórmula funciona tanto para una pieza discreta como para la más llamativa del guardarropa. El secreto radica en las gamas cromáticas de las que partes: un abrigo marrón sobre un pantalón negro y un top blanco siempre será una buena idea, mientras que un look de tonos oscuros, aunque sea estampado, bajo un abrigo de doble faz en naranja y rosa puede ser igual de efectivo. La gabardina oversize también funciona muy bien con este calzado. Aquí dos sugerencias: añadir matices sutiles, como el gris, o atreverte con alternativas vitaminadas, como un bolso naranja.
Christian Vierig/Getty Images
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Siempre funcionan con botas y faldas largas
En materia de estilismos hay vida más allá de los vaqueros. Las botas de serpiente son un buen fichaje para dar un giro a todas tus faldas y vestidos. Puedes pensar en esos vestidos camiseros de verano, a los que puedes dar continuidad al añadirles un jersey grueso y un chaquetón forrado de pelo. Un trench puede ser el broche perfecto a un vestido denim, mientras que una cazadora de aviador nunca fallará si se combina con un vestido de punto con cut-outs, unas botas de tacón dosmilero y un collar de bolas en color dorado.
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