02/07/2026

Este perfume con olor a limpio es la esencia del ‘je ne sais quoi’ neoyorkino, y no huele como ningún otro en el mundo

El perfume con olor a limpio que no puedo sacarme de la cabeza

Hace tiempo que distingo mis perfumes de cabecera por estaciones, según estemos en primavera-verano, u otoño-invierno. En las primeras, prefiero aromas más frescos, limpios y hasta con un punto marino, salado. En las segundas, el oud, el sándalo o el incienso se convierten en mis no negociables, y priorizo aquellas fragancias más profundas y robustas, que me proporcionen cierta sensación de calidez. Pues, además, resulta que existe otra categoría aromática con las que nunca había experimentado (hasta hace poco no sabía, siquiera, que existiese), y que hoy por hoy es imprescindible en mi tocador los 365 días del año.

Me refiero a los conocidos como ‘potenciadores’ de perfumes, fórmulas pensadas para realzar, fijar y, como bien anuncia su nombre, potenciar el aroma de cualquier otra fragancia sin alterar su olor original. Además, aumentan la duración del perfume que se vaporice a posteriori, hacen que este deje más estela al paso y, algunos, incluso elevan la composición olfativa para hacerla más adictiva. En resumen, todo ventajas.

Pues bien, he aquí la gran noticia: he descubierto el Santo Grial dentro de este nuevo universo olfativo. Un perfume que, aún estando en la categoría de ‘potenciador’, funciona de maravilla por si solo gracias a su aroma a limpio, casi transparente, que evoluciona diferente en cada persona según el pH de la piel. Si tuviese que definirlo con una analogía visual, diría que huele como uno imaginaría que huele una pompa de jabón. Su nombre, por cierto, no puede dar más en el clavo: I Don’t Know What –una referencia al clásico ‘je ne sais quoi’ francés, pero en este caso en alusión a ese ‘no sé qué’ tan adictivo de la Gran Manzana–.

Es una creación de D.S. & Durga. Quizá no te suene (aún), pero se trata de una exclusiva firma nicho fundada en Brooklyn en 2007 por el perfumista autodidacta David Seth Moltz (D.S.) y la arquitecta Kavi Ahuja Moltz (conocida como Durga), que aterrizó hace pocos meses en España. Desde entonces, prometo que no he podido parar de usarlo. “Es como un edificio que solo tiene estructura, sin interior. Puedes llenar ese interior con un aceite, con una fragancia que te guste o incluso con un perfume antiguo que haya perdido su rumbo. IDKW está creado para superponerse y realzar todo lo que toca”, afirma D.S. en la ficha de producto en cuestión.

El perfumista también cuenta que, a menudo, al salir de casa, lleva un toque de sándalo, rosa, jazmín, pachulí, oud… Y cómo logra elevarlos con este curioso aroma, que en esos casos actúa como folio en blanco. «Estos aceites son encantadores, pero pueden resultar algo turbios y no duran más que unas pocas horas. Al rociar IDKW sobre ellos, el aceite se convierte en un PERFUME. ¡Y lo consigue porque está hecho sin notas!”. Aunque en mi caso he de decir que nunca me he sentido tentada a modificar su fragancia superponiendo otras; ese olor a pompa de jabón me tiene profundamente cautivada.

I Don’t Know What Eau de Parfum, de D.S. & Durga

perfumes de mujer que mejor huelen

Estos son los perfumes de mujer que mejor huelen

Ver fuente