La pasada noche del jueves (ya bien entrada la madrugada del viernes en nuestro país), Aitana vivía uno de los momentos más señalados de su carrera. La gala previa a la alfombra roja anunciaba los primeros premiados cuando su nombre sonó: la catalana acababa de ganar su primer Latin Grammy, en la categoría de Mejor Diseño de Empaque por Cuarto azul, el largo que ha marcado un punto de inflexión en su carrera artística. “Gracias a mi familia, que me ha acompañado estos días; a mi novio Dani, que le quiero con todo mi corazón; y a todos y cada uno de vosotros. Gracias por este momento, porque no me lo creo», expresó temblorosa al subir a recogerlo visiblemente emocionada.
Aitana recogiendo su primer Latin Grammy en la 26ª edición de estos premios.Candice Ward/Getty Images
Aunque un poco más tarde perdía su segunda nominación (la de Mejor Álbum Pop, que le escapó en manos de su compatriota, Alejandro Sanz), aquello no empañó nada. Al contrario, ese primer reconocimiento era una clara señal de su ascenso firme y tenaz, que lleva cuajándose desde 2017, cuando dio sus primeros pasos hacia la fama tras salir de Operación Triunfo. Y mientras la gala avanzaba entre actuaciones y entregas, ella se iba preparando para volver al escenario, donde se lanzó a cantar 6 de febrero, uno de los temas más delicados y teatrales de su proyecto.

Más historias
Sean Preston y Jayden James, los hijos de Britney Spears, hablan sobre su debut en la pasarela
Paz López, filósofa: “No basta con nacer para estar vivo. Se requieren un montón de esfuerzos y creatividad”
48 horas en La Residencia, a Belmond Hotel Mallorca: el hotel que ha sido refugio de Lady Di, Michelle Obama o Dakota Johnson