Una llega a Londres confiada. El tiempo del iPhone da un elevado porcentaje de lluvia para los próximos días, pero su alto margen de error aviva tus esperanzas. Solo un paraguas en la maleta, o el “por si acaso” más práctico que puedes llevar a la ciudad que vio crecer a grandes maestros como Vivienne Westwood, John Galliano o Alexander McQueen, lo demás todo ropa de abrigo para poco más de 24h. Pero Londres es una ciudad que no perdona la ingenuidad meteorológica. Basta poner un pie fuera del aeropuerto para que el cielo, con ese gris absoluto, te recuerde que aquí la lluvia no es un fenómeno sino la razón sine qua non Londres no existiría. Y tú, que vienes con la serenidad de quien cree tenerlo todo controlado o que va a disfrutar de la ciudad más cosmopolita de Reino Unido bajo el mantra de ir with the flow, empiezas a sospechar que tu maleta –un jersey, unos vaqueros, una sudadera, unos leggings y unas zapatillas, entre otras cosas– era muy aesthetic, pero no estaba tan bien pensada.
El primer chaparrón me pilló cruzando una de esas calles en Soho, concretamente con un café en el banco de la entrada de Blank Street Coffee. Y como no hay mal que por bien no venga, ese momento se convirtió en el escenario perfecto para aprender de los londinenses más cool qué ropa hubiera debido llevar para abrazar la esencia más plena de la ciudad. Cuando miras a tu alrededor descubres que todo Londres parece haberse puesto de acuerdo en un dress code que tú ignoraste por completo con la chaqueta impermeable en forma de bomber como protagonista. Chicos y chicas de todas las edades combinaban esta pieza clave del streetwear con estilismos de todo tipo.
Photographed by Phil Oh
Photographed by Phil Oh
Si bien, un paraguas es siempre necesario y resulta relativamente cómodo, una cazadora impermeable eleva la experiencia a otro nivel. No te mojas, mantienes una temperatura cómoda y, además, no te sientes incómoda como sí sucede si llevas otro tipo de abrigo. Mientras yo me debatía entre abrir el paraguas o resignarme a empaparme, los locales avanzaban imperturbables, secos –con un rollazo considerable– y orgullosos de haber domado la humedad perenne de su ciudad. Y ahí me cayó la revelación (y otra gota en las gafas): en Londres, la prenda más esencial no es el abrigo grueso ni las botas cómodas, sino esa bomber impermeable que parece diseñada para sobrevivir a cualquier cambio de humor del cielo británico.
Photographed by Phil Oh
Más allá del concepto bomber, los modelos que más se repetían eran ligeros y de tejidos técnicos. En el metro, en las cafeterías, en los parques, en las colas de las tiendas, todo el mundo llevaba la misma aliada textil. A veces en negro, a veces en verde oscuro, unos con mallas, calcetines blancos y mocasines y otras con faldas midi y jerséis, pero un denominador común en forma de bomber. Y es que, no hay mejor forma de conocer una ciudad que mezclándote con los locales, observando sus estilismos para que la próxima visita sean sus trucos los que te salven de las inclemencias del tiempo y te mimeticen con el estilo de vida más real de la ciudad que visitas. ¡See you soon London!




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