No recuerdo la última vez que el vestuario de una película generó tanta expectación y polémica como las extraordinarias creaciones de Jacqueline Durran, ganadora de dos Oscar, para Cumbres borrascosas, de Emerald Fennell. Durran también fue responsable del brillante vestuario de ese fenómeno cultural llamado Barbie de Greta Gerwig, así como de los elegantes diseños de Chanel de Kristen Stewart en Spencer, los impresionantes vestidos de baile de las hermanas March en Mujercitas y los inolvidables looks de Keira Knightley en Anna Karenina, Orgullo y prejuicio y Expiación (el vestido verde de esta última sigue siendo uno de los looks más admirados y comentados de la historia del cine).
No es de extrañar, por tanto, que Fennell y Margot Robbie –nuestra nueva Cathy, que también es productora de la película y colaboró anteriormente con Durran en Barbie- reclutaran a la talentosa británica para su nueva epopeya, aunque no podían imaginar la cantidad de columnas que su trabajo generaría mucho antes de que la película llegara a los cines. Desde el momento en que aparecieron las primeras fotos granuladas de los paparazzi en el set de rodaje, Internet se plagó de comentarios sobre las inexactitudes de época y la extravagancia general de los trajes.
Fennell, Robbie y Durran, sin embargo, siguen imperturbables. Cumbres borrascosas siempre se concibió como una especie de sueño febril fantástico, una versión contemporánea de un melodrama de mediados del siglo XIX que mezcla alegremente referencias históricas con una modernidad deslumbrante. Como muestran los primeros tráilers de la película, esta Cathy no sería una morena sencilla que se pasea por los páramos con vestidos de cintura alta, sino una rubia exuberante que se lo pasa en grande con corsés de estilo lechera alemana, trajes brillantes y gafas de sol a lo Elton John. Y sus compañeros de reparto –Jacob Elordi como un melancólico Heathcliff, Alison Oliver como una angelical Isabella Linton, Hong Chau como una férrea Nelly Dean y Shazad Latif como un fanfarrón Edgar Linton– también subvertirían nuestras expectativas.
Antes del estreno de la película el 13 de febrero, Durran nos ofrece en exclusiva para Vogue una mirada más de cerca a su increíble trabajo –con algunas imágenes de su moodboard– y nos habla de los looks más importantes. Desde el conjunto translúcido de Cathy para la noche de bodas hasta un gigantesco gorro ruso de piel, pasando por el «vestido de látex» que ha dado tanto de qué hablar (aunque, en realidad, no es látex), hay mucho por descubrir.
Empecemos por la cantidad: ¿cuántos trajes tendrá la Cathy de Margot en Cumbres Borrascosas?
Aunque con superposiciones y reutilizando algunas piezas, creamos entre 45 y 50 trajes solo para Cathy.
Háblame a través de tus moodboards, ¿qué referencias has empleado?
Emerald llevaba ya como un año trabajando en Cumbres Borrascosas, o incluso más, cuando nos reunimos para hablar del proyecto. Ella ya tenía una enorme gama de referencias, donde había un poco de todo: el período Tudor, la década de 1950, detalles contemporáneos salpicadas por todas partes… En nuestros tableros de inspiración, había imágenes que me envío Emerald junto con otras que nos gustaban. Había algo de vintage de Mugler y McQueen, y aunque no hay nada en el vestuario que sea un homenaje reconocible a estos diseñadores, sin duda fueron una gran influencia a la hora de abordar el diseño. Nuestras referencias iban de la época isabelina a la georgiana y victoriana, y de la pintura y la indumentaria histórica a la moda contemporánea y las representaciones del vestuario de época en las películas del siglo XX. El reto consistía en destilar todo eso en unos looks que contaran la historia que Emerald quería contar.
El vestido estilo lechera alemana ha dado mucho que hablar. ¿Puede hablarnos de ese atuendo y de los primeros looks de Cathy en la película?
Es la primera vez que vemos a la Cathy adulta. Al inicio de la película, intentamos definir nuestras intenciones: se trata de una versión estilizada de Cumbres borrascosas, y es difícil dar en el clavo porque tiene un guiño a la época, un guiño a la moda contemporánea y también un guiño al Hollywood dorado. Tiene todos los temas que queremos aportar visualmente a la película, así que se trataba de engranarlo todo. Es vestuario de cine y se nota que lo es, no busca ser necesariamente realista ni irreal».
¿Cuáles fueron las principales inspiraciones y referencias del increíble vestido de novia de Cathy?
El vestido de novia era una amalgama de moda victoriana y de los años 50, desde [Franz Xaver] Winterhalter hasta Charles James.
Y en la película también aparecen increíbles joyas vintage de Chanel, en forma de piezas cosidas en el pelo y el vestuario de Margot. ¿Cómo fue esa colaboración?
Chanel es increíble. Necesitábamos joyas para Cathy que fueran exquisitas y atrevidas. Nuestra idea era que se pudiera ver el origen histórico en los diseños, y al mismo tiempo hacerlos emocionantes y modernos. Me puse en contacto con Elsa Heizmann [directora global de relaciones cinematográficas de Chanel] y ella revisó meticulosamente sus archivos, descubriendo las piezas vintage más maravillosas. Cuando llegaron los paquetes, nos quedamos pasmados».
Más adelante, Cathy luce un look de noche de bodas inolvidable. ¿Cómo surgió la idea?
Una de las imágenes que Emerald me enseñó era una increíble foto de los años 50 de una mujer envuelta en celofán, como un regalo con un lazo en el centro. Ese fue el punto de partida de este look, y pensamos ¿cómo podemos recrearlo? Queríamos presentar a Cathy como un regalo en su noche de bodas, convirtiéndola a ella misma en justo eso.
¿Y el vestido rojo de látex?
En realidad no es látex, sino de un tejido contemporáneo ultra brillante, sintético y plastificado. El rojo es un color clave para Cathy a lo largo de la película, y lleva algunas prendas muy brillantes. Esa idea de superficies brillantes es clave para el personaje y el vestuario de Cathy. Utilizamos este look en esta escena porque se trataba de combinar el vestido y el decorado de una forma muy artificial y muy estética, con este suelo rojo engomado y muy brillante. Parecen fundirse el uno con el otro, y luego las paredes de la biblioteca son blancas como su blusa.
También hay un vestido extraordinario de un tejido negro azulado muy brillante…
Son cosas que te sacan de la época, pero fue emocionante mezclar la forma de un vestido victoriano con un tejido completamente moderno. Este vestido negro se diseñó especialmente para llevarlo a la luz de la luna. Cuando [el director de fotografía] Linus [Sandgren] iluminó la escena, la forma en que rebota la luz… da la sensación de que ella también desprende esa luz de luna.
¿Qué pieza te hace más ilusión que vean los espectadores?
Estoy deseando ver cómo quedan los trajes en la película terminada (todavía no la he visto), pero hubo un look que se transformó especialmente ante la cámara. Cuando Cathy regresa a Cumbres Borrascosas para ver a su padre, lleva una capa de terciopelo rojo y un vestido plateado, y me encantó ver a Cathy caminando por un paisaje nevado con esa capa roja brillante. Las capas rojas como esa si que son muy de la época, aunque la nuestra no lo sea exactamente. Parece casi un disfraz, con cierto eco histórico, pero también de los melodramas de Hollywood de los años cincuenta. El caso es que me encantó ver ese vestido con la increíble iluminación diseñada por Linus para esa escena. Cobra una especie de textura pictórica, fracturada y helada, que quedaba increíble en ese paisaje nevado.
Cathy también lleva muchas cruces de pedrería.
Esta es una historia gótica opulenta y estilizada, y las cruces góticas estaban de moda, así que nos encantó usarlas en todas partes.
También hay un vestido que parece casi una armadura. ¿Cuál es la historia?
Pues, por raro que parezca, ese look es muy preciso históricamente. Es un traje de campesina suiza de mediados del siglo XIX, y hay muchos cuadros diferentes con ese look. No se corresponde exactamente con Cumbres Borrascosas, pero es más preciso históricamente que muchas otras creaciones. Me encantaba. Me inspiré concretamente en un cuadro de Winterhalter. Me encanta la combinación del blanco, el terciopelo y las cadenas. Sentí que se merecía un lugar en nuestro relato.
¿Qué significan las cadenas en esta historia?
¿Tal vez las implicaciones de atarse a uno mismo? Pero no queríamos ser demasiado específicos.
¿Y puedes hablarme de los sombreros locos de Cathy?
Hay un sombrero de paja enorme que lleva en una escena de picnic que lleva estrellas fugaces, que es un motivo que nos gustó mucho. Juega con la idea de lo que se puede llevar a un picnic, pero más grande y estilizado. Y luego hay un sombrero ruso, que ella lleva en Navidad con un vestido blanco bordado con hilo de plata. Es glamuroso y apropiado para el clima, pero también hay una frialdad glacial en toda la imagen.
Pasando al Heathcliff de Jacob, ¿en qué detalles hay que fijarse en su vestuario?
Es mucho más georgiano, y más fiel a la época. Todas nuestras referencias temporales son confusas en el sentido de que no estamos representando un periodo determinado en absoluto, simplemente estamos eligiendo imágenes o estilos que nos gustan para cada personaje. Heathcliff siempre ha sido una especie de héroe de la época georgiana, y pensamos que eso funcionaba muy bien para Jacob. Así que para él adoptamos un estilo deciochesco como de finales de siglo. Viste colores oscuros, obviamente es muy melancólico. Lleva estas clásicas camisas blancas de héroe romántico y un largo abrigo negro. Luce ese aspecto heroico y byroniano que se ha consagrado con el tiempo en el cine y el teatro.
Y luego está la Isabella Linton de Alison Oliver, que parece una muñeca con sus vestidos rosa pastel y sus lazos…
Las referencias que usamos para ella se basaban mucho más en el periodo histórico que las de Margot, concretamente en la década de 1860. Me encanta la forma de la falda de 1860, y buscamos en los manuales de moda de la época todos los cortes posibles y los lazos y encajes que se añadían, lo complicados y recargados que eran los vestidos. Isabella, como personaje, es alguien que se pasaría el día haciendo cintas, lazos y adornos, así que nos pusimos manos a la obra con esa idea, e incluso la llevamos al extremo. Todo es bastante infantil e ingenuo y es nuestra propia exageración de ese periodo histórico.
Y por último, ¿qué hay de la Nelly Dean que interpreta Hong Chau y el Edgar Linton de Shazad Latif?
Fue un reto encontrar la manera de introducir a la Nelly de Hong en el mundo exagerado que habíamos creado con los otros personajes, para que pareciera que todos pertenecían a la misma película. Introdujimos texturas y bordados para añadir individualidad. Y el vestuario de Shazad era bastante inusual: intentábamos representar la nueva riqueza de su personaje, y se ve en su casa, pero también en su forma de vestir. Todo parece muy incorrecto para la época –brillante, chispeante, recargado–, pero las formas y siluetas de su ropa son en realidad bastante exactas. Elegimos tejidos que normalmente no se usarían para la ropa de un caballero victoriano. Queríamos realzar su aspecto para que encajara en un entorno exagerado.



























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