25/06/2026

Una boda de artistas en una iglesia gótica en París, con looks de Ann Demeulemeester y Rick Owens

Romántica y cool a partes iguales: así fue esta boda de artistas en una iglesia gótica de París

Hace siete años, la escritora y artista de performance Ingvild Gillet y Connor Hickey, diseñador industrial de Rick Owens, se cruzaron brevemente en Londres. «Recuerdo claramente sus palabras delicadas y fascinantes y su mirada, con los ojos muy abiertos», dice Connor.

Unos años más tarde, cuando Connor se trasladó a París, el diseñador neozelandés volvió a ponerse en contacto con Ingvild. «Había sido una interacción muy breve y distante, pero de todas las personas que había conocido en mis anteriores viajes a París, Ingvild seguía viniéndome a la cabeza», dice. Cuando la escritora franconoruega le invitó a su casa, Connor se sorprendió al encontrar a Ingvild en camisón blanco en una habitación llena de velas. «Aquella primera noche que vino Connor, lo recibí como habría recibido a cualquiera… pero entonces me enamoré», recuerda ella. «Aquella noche vi a alguien que celebraba la vida. Me asombraban sus ideas, proyectos, bocetos, diseños… todo lo que estaba por construir».

A pesar de lanzarse a la vida en pareja, al principio no estaban seguros de si el matrimonio era para ellos. «Después de cuatro años juntos, veía a Ingvild como el amor de mi vida y la persona con la que me gustaría compartir este mundo, pero me costó un poco verle la gracia al matrimonio», admite Connor. «Al final, decidimos, por el medio más legítimo a nuestro alcance, sellar nuestro amor y esta relación que habíamos construido». Ingvild suscribe que la decisión de casarse les llevó su tiempo. «El compromiso en sí se demoró un tiempo, un año en el que nos dimos cuenta de lo que significa realmente dedicar la vida a otra persona», explica. «En cierto modo, ese año tranquilo, exigente y extraordinario significó mucho más para nosotros que el día de la boda». Los dos se consideraron oficialmente comprometidos en septiembre de 2024. “Luego estábamos secretamente encantados de presentarnos como ‘prometidos’”, comparte ella.

La artística pareja pasó casi un año planeando su boda, que celebraron el 5 de julio de 2025. La celebración comenzó en París con una ceremonia en la Église Saint-Eustache, seguida de una recepción en casa de los padres de Ingvild, en Blaru. El novio admite que la organización, que emprendieron ellos mismos, fue muchísimo trabajo, pero señala que les acercó aún más el uno al otro y a sus familias. «Mis padres se pasaron todo el año cultivando el jardín y plantando cientos de cosmos en su casa de campo«, dice la novia.



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