Una boda en Barcelona: el ‘sí, quiero’ de Anna y Ricardo
Existe una magia especial en las bodas que se celebran en Navidad, difícil de encontrar en cualquier otra época del año. Los reencuentros familiares, las calles vestidas de luces, el aroma a invierno y ese espíritu festivo que lo envuelve todo hacen que, para muchos, el mes de diciembre se convierta en el escenario perfecto para decir “sí, quiero”. Y la boda en Barcelona de Anna y Ricardo es la prueba definitiva de que casarse en Navidad no solo es una elección valiente –marcada por la imprevisibilidad del tiempo–, sino también profundamente romántica.
Richi le pidió matrimonio a Anna en una escapa que hicieron a Milán en diciembre de 2024. “Aunque solemos viajar siempre que podemos, ese fin de semana lo organicé yo porque había un concierto de un artista que quería ver sí o sí. Ricardo me acompañó y aprovechó que el plan había sido idea mía para que la sorpresa fuese aún mayor. Pasamos el día en Verona, que según él iba a ser el lugar perfecto para pedírmelo, pero al estar todo lleno de turistas prefirió esperar. Y entre esperar y esperar, el momento se fue complicando… Al final me lo pidió en medio de una calle de Milán , a la una de la madrugada, después de cenar y de beber unos cuantos Aperol Spritz. Fue increíble, muy especial y totalmente natural como es él”, recuerda la novia. Celebraron la boda un año más tarde, también en el mes de diciembre, el día 20, unos días antes de Navidad. La boda tuvo lugar en Barcelona, concretamente en Cavas Codorníu.
Una boda llena de espíritu navideño
Para esta boda en invierno, los novios apostaron por la temática navideña, ya que es una temporada mágica que les encanta. Con la ayuda de RotundoLab –sus wedding planners– Sensacions –encargados del catering– y Mimahstudio –de los arreglos florales–, la pareja tuvo su celebración soñada en la que los tonos dorados, plateados, rojos y verdes fueron los principales protagonistas. Tampoco faltaron elementos típicos de la Navidad, como el acebo, el árbol lleno de regalos, los lazos de tartán y los candelabros llenos de velas. La magia continuó de la mano de A Photo Diary, encargados de realizar el reportaje fotográfico de los novios y Eterno Azul Wedding, que se ocupó del vídeo. “Fue una boda muy interactiva, natural y cercana, a la vez que elegante”, reconocen los novios.
Anna lo tenía claro: su vestido de novia sería de L’Arca Barcelona
Anna tenía dos cosas claras desde que Ricardo le pidió matrimonio: la primera es que que quería pasar el resto de su vida con él y la segunda es que se vestiría de L’Arca Barcelona. “ L’Arca Barcelona fue la mejor elección. Las conocí en un shooting que hicimos hace unos años y desde entonces quise hacer mi vestido de novia con ellas”, explica. Lo combinó con unos botines de brillo de Lola Cruz Barcelona y un ramo de lo más original de Grace Bridal Industries.
“Me encanta lo antiguo pero sobre todo lo familiar, fue un honor llevar algunas piezas familiares”, confiesa la novia, que llevó algunas joyas de su familia, el tocado de plumas que su madre llevó en su boda y un abrigo de más de 100 años de su abuela.
Anna llevó un segundo vestido de novia de Jekyll n’ Hyde Barcelona, para este segundo look nupcial apostó por un vestido corto con corpiño de lentejuelas, perfecto para deslumbrar en cualquier fiesta.

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