30/06/2026

Este ejercicio quema más grasa que correr (y puede aumentar un 20% la longevidad)

Pablo Gil, preparador físico especializado en acondicionamiento deportivo, lo argumenta: “Cuando corres, tu cuerpo gasta más energía y consume más calorías porque estás haciendo un esfuerzo mayor. Por tanto, necesita producir energía más rápido para mantener ese ritmo”. En esos casos, explica el experto, suele tirar de “energía rápida” como el glucógeno que se almacena en los músculos o la glucosa en sangre. Es decir, el cuerpo es sabio, y utiliza combustibles que pueda usar de forma inmediata. “En cambio, caminar eleva las pulsaciones más o menos hasta la zona 2 –que suelen ser alrededor de 120 pulsaciones por minuto, entre el 60 y el 70 % de la frecuencia cardíaca máxima–. Como el cuerpo no necesita energía tan inmediata, puede valerse de fuentes más lentas, y por eso tiende a utilizar más la grasa almacenada en el cuerpo”.

Podría decirse, entonces, que correr quema más calorías, pero andar rápido utiliza más grasa como fuente de energía. “Lo que pasa es que para gastar las mismas calorías caminando que corriendo tienes que hacerlo durante más tiempo. Por ejemplo, para hacer cinco quilómetros andando igual necesitas una hora, mientras que corriendo los harías en unos 30 minutos”, matizaba Gil. Y es que resulta que correr es también estrategia y no solo, como yo me creía, terminar desfallecida, sin aliento, con las piernas temblando como un cervatillo y con ganas de no levantarte del sofá en un mes. Es más, los corredores suelen realizar el 80% de su entrenamiento en zonas bajas (esto es, las zonas uno y dos) y el 20% en las altas (zonas tres y cinco), así que quizá incluso me anime algún día a intentarlo. Solo necesito aprender poco a poco cuáles son mis tiempos y ritmos. Y, mientras tanto, salir a caminar a diario será mi nuevo no negociable.

4 consejos de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) para aprovechar al máximo tus caminatas:

  1. Prueba la caminata nórdica: Consiste en andar con unos bastones (parecidos a los que se utilizan para esquiar), lo que permite ganar impulso y fortalecer los músculos de la parte superior del cuerpo, quemando más calorías que solo caminando. Según la AHA, “mejora el ritmo cardíaco y la presión arterial en reposo”.
  2. Agrega zancadas: Una manera sencilla de mantener, o incluso mejorar, el funcionamiento de los músculos. Puede incorporarse a todos los pasos de la caminata, solo a algunos, o hacerse en intervalos.
  3. Acelera el paso: Aunque solo sean veinte segundos, acelerar el paso en intervalos de cualquier duración en ciertos momentos de la caminata puede ser muy beneficioso. “Mientras más rápido e intenso sea el paso, mayor será el acondicionamiento cardiorrespiratorio”, aseguran desde la asociación.
  4. Sal a correr en compañía: “Las caminatas pueden ser una actividad social a la vez que una actividad física. Y aunque no hay pruebas de que hablar mientras se camina queme más calorías, ciertas investigaciones indican que reírse genuinamente a carcajadas aumenta el gasto energético en hasta un 20%”, señalan.

Al fin y al cabo, cuenta Gil, todo se basa en la constancia, y en conocer nuestras limitaciones. “Mucha gente empieza a correr y, aunque puedan mantener el ritmo a nivel cardiovascular, sus articulaciones no siempre están preparadas. Por eso a menudo aparecen molestias o pequeñas lesiones. Sin embargo, caminar es un ejercicio que prácticamente todo el mundo puede hacer y, en general, tiene mucho menos impacto, además de que no genera tanta fatiga y la recuperación es mucho más rápida”. Con esta premisa, el experto lo recomienda especialmente para personas que están empezando a ejercitarse o para quienes practican otro deporte y no quieren castigar demasiado el cuerpo. “Además, caminar al aire libre no solo favorece la salud física, también la mental, sobre todo en casos en los que el trabajo implica pasar muchas horas sentados o en interiores. Si ir al gimnasio después de la jornada laboral te genera más estrés, caminar a buen paso puede ser una buena forma de mantener la actividad cada día cuidando también el bienestar mental”.



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