01/07/2026

Pongamos el armario de Carolyn Bessette a un lado y demos paso a la banda sonora de ‘Love Story’

¿Qué pensaste cuando te propusieron trabajar en Love Story? ¿Cómo empiezas un proyecto así?

Jen: “Recibí una llamada de 20th Television hablándome de la serie. Me encantan las historias ambientadas en otras épocas. Además, venía de trabajar en Bala perdida (2025), la película de Darren Aronofsky ambientada en 1998 en el Lower East Side, así que llevaba meses completamente sumergida en los años noventa… y me encanta ese universo.

Por supuesto, conocía la historia de Carolyn y John; eran una pareja muy querida. Yo crecí en la Costa Este, entre Nueva York y Boston, y vivía en Nueva York cuando ellos aún estaban vivos. Normalmente trabajo en series bastante oscuras, así que la idea de sumergirme en una historia de amor me apetecía muchísimo.”

¿Qué indicaciones recibiste de Ryan Murphy y del equipo cuando empezaste a trabajar en la banda sonora?

“La idea era que la música no se limitara a un solo género. Queríamos que fuera lo más amplio posible. Y creo que lo conseguimos: cada canción tiene un tono diferente, desde Sade hasta The Cranberries, o toda la música divertida del episodio piloto.

Eso sí, tenía que ser muy fiel a la época, porque cada capítulo se sitúa en un año distinto. Empecé revisando mis propias playlists de los noventa y colocando cada canción en su momento cronológico. Nueva York, además, funciona casi como un personaje más. En televisión solemos decir que la música es un personaje, pero en una serie de época lo es todavía más, porque ayuda a sumergirte en la historia.”

¿Hubo canciones de tu playlist que quisieras usar y no pudiste?

“En realidad no recibimos ningún ‘no’. Conseguimos todas las canciones que pedimos. Hubo algunos temas que finalmente se eliminaron porque la edición de los episodios cambió, pero en general artistas y discográficas estaban muy entusiasmadas con el proyecto.”

“La más complicada fue la de Björk. Es muy, muy protectora con el uso de su música. Al principio pensé: ‘Vamos a intentarlo’, y enseguida me di cuenta de lo difícil que iba a ser. La aprobación se quedó bloqueada en ese punto frustrante en el que no es ni un sí ni un no.

Normalmente en esos casos el director o el showrunner escribe una carta al artista, pero esta vez decidí hacerlo yo. Cuando vivía en Nueva York, sus dos primeros discos, Debut y Post, fueron la banda sonora de mi primer amor. Le escribí una carta muy personal sobre lo que su música significaba para mí y sobre cómo encajaba en esta historia de amor tan trágica y hermosa. En 48 horas nos dieron el visto bueno… dos días antes de la mezcla final. Ni siquiera tenía una canción de reserva”.

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