30/06/2026

Kate Hudson (o Andie Anderson) y por qué su icónico vestido satinado ya no será amarillo, sino marrón

Porque un vestido satinado es siempre una buena opción (sea del color que sea) y Kate Hudson bien lo sabe

Si hay una imagen que nos viene a la cabeza a todo el mundo desde que en 2003 se estrenara ‘Cómo perder a un chico en 10 días’ –sí, la Gen-Z también la tenemos en nuestra lista de películas favoritas aunque no vivimos el fulgor en tiempo presente–, esa es la de la escena en la que Kate Hudson lleva el icónico vestido lencero amarillo. El inicio de un reinado que aparece primavera tras primavera y, cómo no, también se cuela entre las tendencias para esta primavera 2026. Si bien la versión amarilla sigue manteniendo el puesto reinante, aparecen otros diseños que le hacen sombra como el que elegía la actriz que encarnaba a Andie Anderson en la película para acudir a la fiesta antesala de los premios Oscar 2026.

Kate Hudson se decantaba por un vestido satinado siguiendo la estela del que nos conquistó hace más de 20 años pero alejándose del mismo tanto en materia de corte como en color. Más allá de la posible versión primaveral en cuestiones cromáticas que hubiere supuesto el amarillo, Kate elegía el color marrón chocolate para protagonizar su pieza firmada por Max Mara.

El marrón, tradicionalmente asociado a los meses más fríos, parece dispuesto a extender su imperio más allá del invierno. Tras una temporada en la que las distintas tonalidades de chocolate, café o avellana han dominado pasarelas y armarios, todo apunta a que su presencia seguirá siendo notable también esta primavera. Lejos de limitarse al imaginario otoñal, este color demuestra su versatilidad cuando se traslada a tejidos ligeros y luminosos como el satén, donde adquiere una dimensión más sofisticada y primaveral. La elección de Kate Hudson no hace sino reforzar esta idea: el marrón continúa fuerte tras un invierno ya conquistado y se posiciona como un serio candidato a colarse entre los colores en tendencia de la nueva temporada primavera-verano 2026.

De su elección podemos destacar un corte impoluto a través de una confección impecable que le da forma a través de las costuras colocadas estratégicamente. El diseño de la actriz destacaba por fusionar lo estructural de un savoir-faire en materia de confección con la profundidad y el movimiento del tejido satinado. Para la parte superior, Hudson optaba por un cuello alto y hombros bien armados de los que nacían unas mangas murciélago de tres cuartos hasta que se estrechaban para llegar a las muñecas –ya ha confiado en más de una ocasión en este corte, véase su look en la BAFTA Tea Party 2026–. Lugares como las caderas ejercieron de escenario para dicha maestría sastra simulando un corte de cinturilla vasca pero no desembocando en el pico propio de esta sino alargándose la falda hasta los tobillos propiciando un corte sirena.

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