«Estoy muy emocionado porque no es algo que haya hecho antes, así que me hace mucha ilusión la novedad, la emoción y el proceso en sí«, señala Galliano. «Incluso con mi equipo, tengo que recordárselo a diario: ‘No, no es esto ni aquello. Somos reautores’. Ha sido muy divertido y creo además que es algo muy positivo para el momento en el que estamos, y muy sostenible desde un punto de vista creativo, lo cual me resulta súper motivador».
En enero, Galliano asistió en primera fila al debut de Jonathan Anderson en la alta costura de Dior. Antes de su periplo de diez años en Maison Margiela, fue director creativo de Christian Dior de 1997 a 2011. «Cuando estaba en la escuela, incluso antes, John era un héroe para mí», dijo Anderson entonces, poniendo en valor que Galliano diseñó en Dior durante un periodo más largo que el propio fundador. «Para mí, en esta época contemporánea, él es Dior». La colección fue deudora del mejor Galliano, tanto en las referencias a sus diseños anteriores como en la incorporación del ciclamen –la flor que Galliano regaló a un Anderson más joven, cuando se conocieron–, así como el impresionante decorado del Musée Rodin.
Galliano ha pasado los dos años transcurridos desde su salida de Margiela –tras bajarse, en sus palabras, “del loco tiovivo”– «yendo a museos, caminando por el bosque sin móvil, perdiéndome pero sin miedo a perderme, y confiando de nuevo en el instinto, reconectando con el instinto, aprendiendo a respirar correctamente». Y prosigue: «Ha sido un tiempo precioso para pensar en lo que me gustaría hacer a continuación. Piensas: ‘Esto es lo que tienes que hacer y vas a ser esto el resto de tu vida, vas a ser aquello’. Bueno, pues no… en algún momento, es bueno alejarse y pararse a pensar, si puedes».
Szilveszter Makó

Más historias
Naomi Osaka sobre su look en Wimbledon 2026: “Me gusta utilizar la moda como medio para contar historias”
Karol G se confiesa ante Rosalía en el ‘LUX Tour’: “En el aeropuerto, en la sala de espera… ya no”
Luna llena en Capricornio: este es el ritual que debes hacer entre el 28 de junio y el 2 de julio para liberarte de lo que te impide triunfar