Estanterías y librerías de obra
Esta es, sin duda, mi mayor obsesión desde hace años (y que espero se haga realidad en los próximos meses). Siento que los libros y objetos que decoran las estanterías tienen la capacidad de reflejar los gustos, pasiones, anhelos y experiencias de quienes habitan esa casa. Personalmente, siempre me ha gustado tenerlos a la vista, ofrecer a quienes me visitan que tomen prestado algún libro que ya he leído o rememorar los viajes en los que compramos aquellos souvenirs –generalmente, piezas de artesanía– que hoy decoran mi salón.
Y, aunque esto se puede conseguir con cualquier estantería de pie o pared, las librerías de obra tienen un carácter especial. Hacen ver que forman parte de la estructura, que es un rincón pensado y cuidado para dar protagonismo a los volúmenes y objetos que acoge. Y, por supuesto, es una solución económica, eficaz y muy versátil para decorar una pared vacía.
Tapices en pasillos y estancias principales
Las obras de gran tamaño, en general, tienen la capacidad de dar personalidad a estancias de paso y paredes que suelen pasar desapercibidas; es una forma de aportar carácter a todos los rincones de la casa, de modo que el interiorismo se conciba de forma integral y no esté relegado únicamente a los espacios habituales.


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