Aunque la Gala del Met de 2026 haya terminado oficialmente, aún no hemos acabado de apreciar las cientos –y a veces miles– de horas de trabajo que hay detrás de estos vestidos tan especiales.
A menudo, los preparativos de un look para una noche como esta pueden empezar semanas o incluso meses antes. Es el caso del estilismo de Lila Moss, de Conner Ives, cuyo vestido de inspiración Art Déco se confeccionó a partir no de uno, sino de tres vestidos vintage. O el trampantojo de Chase Infiniti, de Thom Browne, inspirado en la estatua de la Venus de Milo, del siglo II antes de Cristo. El vestido estaba bordado con la friolera de 1,5 millones de lentejuelas apiladas y contaba con más de 600 flecos, ¡una proeza nada desdeñable!


Más historias
Qué es el ‘tasteslop’ o cómo el algoritmo nos está robando poco a poco el criterio estético
Sybilla: “Cuando conocí al fotógrafo Javier Vallhonrat, me dio tanta vergüenza que me escondí detrás de un maniquí. Pero mi perra, que siempre me acompañaba, salió corriendo y se hizo amiga de su perro”
Marian Rodríguez Esteban, fundadora de Valart: “Hay que ayudar al talento joven porque el mundo del arte es muy duro. Pero también hay que apoyar a la gente que tiene una cierta edad y que ha dedicado toda su vida a ello”