Aunque la Gala del Met de 2026 haya terminado oficialmente, aún no hemos acabado de apreciar las cientos –y a veces miles– de horas de trabajo que hay detrás de estos vestidos tan especiales.
A menudo, los preparativos de un look para una noche como esta pueden empezar semanas o incluso meses antes. Es el caso del estilismo de Lila Moss, de Conner Ives, cuyo vestido de inspiración Art Déco se confeccionó a partir no de uno, sino de tres vestidos vintage. O el trampantojo de Chase Infiniti, de Thom Browne, inspirado en la estatua de la Venus de Milo, del siglo II antes de Cristo. El vestido estaba bordado con la friolera de 1,5 millones de lentejuelas apiladas y contaba con más de 600 flecos, ¡una proeza nada desdeñable!


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