La teoría de ‘la segunda Navidad’ o cuándo un perfume te gusta de verdad
El perfume vive su momento más dulce. Hemos dejado de tener una única fragancia de cabecera para tener unas cuantas que alternamos según circunstancias y estado de ánimo. Las opciones para elegir son tantas que decidirse puede ser más difícil que nunca. Y dejarse llevar por el hype y la conversación del momento –el FOMO también existe en este terreno– nos puede llevar a experimentar de más. Y también a hacer compras más compulsivas (piénsalo, seguro que alguna vez te has decantado por el frasco y/o el fenómeno y has acabado abandonando el coqueteo con ese perfume porque su olor no era para ti).
En este frenesí de posibilidades aromáticas parece difícil cumplir las palabras del diseñador Tom Ford, que dijo que a cierta edad conviene encontrar un perfume que se convierta en tu seña de identidad. Por eso nos interesa tanto la que hemos bautizado como la teoría de ‘la segunda Navidad’ tras hablar con una de las personas que más saben de perfumes en la industria. Ella es Yaël Tuil, Global Brand President Fragrances de Shiseido y poseedora de una carrera que la ha llevado a estar implicada (implicadísima) en lanzamientos de bestsellers de Zadig & Voltaire, Issey Miyake y Narciso Rodriguez, entre otras grandes marcas. Para ella, hay un momento clave en los hábitos de consumo que determina si un perfume nos gusta de verdad: y es cuando vuelves a comprar ese aroma por segunda vez, una vez pasado el hype (y las campañas de publicidad que alimentan el deseo al principio). Y habla de las Navidades como momento clave de esta teoría por algo: “Para dar contexto, es importante tener en cuenta que la Navidad es el período de venta más importante de fragancias (más del 35%). Y esto no siempre es fácil de lograr actualmente por la competencia feroz que experimentamos. Sin embargo, el hecho de que normalmente midamos el éxito de una nueva fragancia durante su segunda temporada navideña, significa que, si bien las compras iniciales pueden estar motivadas por la novedad, la lealtad a la marca, su impacto o la influencia mediática, recomprar una fragancia significa un verdadero aprecio por el aroma en sí. Así que volver a comprarla un año después de su lanzamiento, sin el mismo nivel de cobertura mediática y en un entorno altamente competitivo, significa que el producto ha resonado entre los consumidores, pero sobretodo que el consumidor realmente disfruta con el jugo”, explica. Por eso, si como regalo de Navidad vuelves a pedir esa fragancia que compraste por otros motivos más allá de su olor, es que ese perfume está llamado a formar parte de tus básicos de belleza.

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