Vogue College of Fashion es una de las escuelas de moda favoritas por varias razones: trabajar bajo el sello de la emblemática revista Vogue, la calidad de sus profesores y el acceso a experiencias de primer nivel. Visitar ateliers, asistir a la Semana de la Moda de Madrid o conversar con diseñadores y expertos son solo algunas de las muchas experiencias que luego se quedan grabadas en su carta de vida… y en su currículo laboral. Una de las actividades más especiales, y que no se da todos los años por su carácter especial, es el viaje a Nueva York, concretamente al corazón de Manhattan. ¿Por qué elegir este destino?
Nueva York no es solo un escenario de película –que también–, sino también un punto de observación privilegiado de la industria global de la moda. En este contexto, las alumnas de los másteres de Vogue tienen la oportunidad de acercarse al funcionamiento real del sector en una de sus capitales creativas y financieras más influyentes, donde conviven grandes firmas, medios internacionales y nuevas voces emergentes. Y entre esos medios, la sede de Condé Nast a nivel internacional.
Los estudiantes de los másteres Vogue College of Fashion de España, junto a los alumnos del BA del Vogue College of Fashion de Londres, viajaron a finales del mes de abril durante cinco días para exprimir la ciudad. “Por cinco días desayunamos, comimos y cenamos –además de clásicos del street food neoyorquino– moda”, nos cuenta una de ellas, Kyara Cortés, estudiante del Máster Vogue en Imagen de Moda: Estilismo y Dirección Creativa. Durante el primer día, tuvieron el día libre para patear la ciudad y visitar aquellos lugares que son historia viva de la cultura internacional: desde la fachada del edificio de Friends, a las tiendas de la Quinta avenida, o el Museo Metropolitano de Arte, que entonces se preparaba para la gala Met. “Nueva York se siente distinta cuando la vives desde dentro. Especialmente cuando tienes la oportunidad de ver cómo funciona la industria más allá de lo que normalmente vemos”, nos dice Patricia Pastor, estudiantes del Máster Vogue en International Luxury Business.
El segundo día, “comenzó realmente la acción”, bromean las participantes. Fue entonces cuando visitaron las oficinas de Condé Nast, ubicadas en el One World Trade Center. “Al llegar nos recibieron con bagels, café, zumo y fruta para desayunar”. “Recorrer las plantas de Vogue fue, en muchos sentidos, ponerle forma a algo que siempre habíamos imaginado”, nos cuenta Pastor. Con las pilas cargadas, entraron al almacén de moda, donde descansan algunas piezas clásicas, prendas que utilizan para las sesiones de moda, entre otras. “Virginia Smith, Global Fashion Director, y Naomi Elizée, Fashion Market Director, nos dieron una breve explicación del proceso que conlleva una sesión de fotos, desde el concepto creativo, el estilismo y realización, hasta el resultado final. El ejemplo que tuvimos fue la portada del mes de abril de Vogue USA, con Doja Cat”, añade Cortés.

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