Cómo se come
La forma más clásica de tomarlo consiste en mezclarlo muy bien —los más puristas hablan incluso de removerlo unas 50 veces para potenciar esa textura filamentosa— y servirlo sobre arroz.
A partir de ahí se puede combinar con muchos otros ingredientes, como:
- Kimchi
- Cebollino
- Cebolleta picada
- Ciruelas umeboshi
- Una yema de huevo (cruda)
- Sardinas secas
- Copos de bonito (atún seco)
- Hojas de shiso
- Copos de algas
- Aguacate
También puede añadirse a sopas de miso, mezclarlo con quinoa, mijo o cebada, incorporarlo a platos de verduras y arroz o utilizarlo como acompañamiento de fideos japoneses como soba o udon. Otra opción muy popular es envolverlo en alga nori, casi como si fuera un rollo de sushi casero.
Y si no soportas su sabor…
Si la idea del natto te interesa por sus propiedades pero no consigues acostumbrarte a su sabor, existe otra alternativa: los suplementos de nattokinasa, la enzima más conocida de este alimento fermentado.
Nattokinase de Green Naturals
Un suplemento elaborado en Alemania con nattokinasa pura y sin aditivos.
Raibu Natural Nattokinase
Ofrece una alta concentración de nattokinasa y está pensado para un consumo continuado de varios meses.
Este artículo se publicó originalmente en Vogue.it


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