El hotel cuenta con una gran influencia artística con obras originales de Picasso y Miró en el lobby, junto a intervenciones contemporáneas como el mural de Marina Anaya o los majestuosos techos diseñados por el malagueño Rafa García, obras que posicionan a ME Málaga como uno de los principales puntos de referencia artísticos y de lujo de la ciudad, y fomentan el desarrollo cultural de la zona, junto con la visita de curiosos amantes del arte.
Otro de los elementos clave del proyecto es la propuesta gastronómica que se divide en dos ramas: el restaurante insignia, ubicado en la azotea, y el lobby bar, una opción para cada plan y momento del día, reforzando el carácter social y dinámico del hotel. El primero se desarrolla junto a Cañitas Maite (liderado por los chefs Javier Sanz y Juan Sahuquillo), y se encuentra en el rooftop del edificio. Ofrece una reinterpretación de los grandes éxitos del grupo en un entorno inigualable, donde tradición y vanguardia se funden en platos como sus icónicas croquetas de jamón o el carabinero a la parrilla con sabayón de manteca de orza.
Eñe, por su parte, es un restaurante más desenfadado que invita a compartir bocados creativos pensados para comer con las manos, como el donut de rabo de toro o el bocata de calamares reinterpretado.



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