Oler bien en verano sin usar perfume en la piel
Hemos crecido escuchando que no hay que ponerse perfume para ir a la playa o la piscina porque el alcohol puede ocasionar irritaciones o manchas con el sol. Además de ser un mantra que pasa de generación en generación –yo lo repito a mis hijas con la misma insistencia con la que lo hacía mi abuela– es una realidad que confirman los dermatólogos. A esta mayor exposición solar (directa o indirecta) que tenemos en los días de calor hay que sumar otro hecho que nos explicaba Eva Viñas, ingeniera química de formación y vicepresidenta senior global de I+D en Coty: a mayor temperatura de la piel, mas posibilidades de que se evaporen las notas del perfume, lo que explica que tus fragancias en verano duren menos o huelan diferente. Por eso, buscar otra manera de oler bien bien sin usar perfume puede ser una alternativa más que recomendable.
#1. Perfumar un pañuelo (y anudarlo en el bolso o en la muñeca)
Lo decía Hubert de Givenchy: para oler un perfume de verdad había que vaporizarlo en un pañuelo. De hecho, la historia de uno de los perfumes más míticos de la casa, L’ Interdit, comenzó cuando el diseñador dejó olvidado en su taller un pañuelo perfumado con este aroma por el que todo el mundo preguntaba al pasar. Puede que por eso Inès de la Fressange vaporice su aroma en sus pañuelos para que el olor sea más intenso: “Supongo que será porque vi a mi abuela hacerlo así”, contaba durante una entrevista a Vogue.com en la que teorizaba sobre los perfumes de las francesas”. Así que siguiendo estos pasos, una buena alternativa es anudar ese pañuelo en el asa del bolso (un recurso de estilo aprobado por Jane Birkin) o en la muñeca a modo de pulsera para oler siempre bien.
#2. Practicar ‘layering’ con gel y crema corporal
Siempre hemos dicho que una piel hidratada retiene mejor el olor de un perfume, pero en verano se puede reinventar ese layering de crema + fragancia usando los productos de la línea de baño de tu perfume favorito, es decir, gel y crema corporal o aceite. De hecho, sabemos de buena tinta que muchas personas replican este truco, en concreto, con la mítica crema Green Tea de Elizabeth Arden. “La crema, como su propio nombre indica, huele a té verde, pero también a jazmín –uno de mis olores favoritos–, a clavel y a hinojo. La fragancia es fresca y envolvente sin resultar pesada. El típico olor que te pone de buen humor y consigue aumentar tu energía por la mañana cuando te la aplicas. Y lo mejor, dura horas y horas, tanto como para que valores atreverte a reemplazar tu perfume habitual”, contaba Cecilia Casero, redactora jefe de esta cabecera. Las más de 20.000 reviews que tiene en Amazon le dan la razón.
#3. Perfumarse el pelo como las francesas
Volvemos a las francesas porque ellas lo hicieron primero: mucho antes del boom de los perfumes para el cabello y las brumas capilares que vivimos en 2026, ellas ya predicaban las bondades de ponerse perfume en el pelo. “Me gusta perfumarme el cabello porque el olor permanece más tiempo”, nos contaba hace más de diez años la diseñadora Lolita Lempicka. De hecho, son muchos los expertos que corroboran que el estado poroso del cabello hace que los olores de las fragancias se absorban mejor y duren más. Eso sí, es preferible evitar el uso de perfumes con alcohol y decantarse por alguna de las muchas brumas capilares que hay en el mercado.
#4. Perfumar la ropa antes de ponérsela
Podríamos decir que esta técnica es heredera de una clásica, muy clásica, la de los guantes perfumados que puso de moda Catalina de Médici en el siglo XVI. Ahora, en pleno verano, tiene más sentido que nunca replicarla perfumando la ropa antes de ponérsela: “Muchas telas retienen muy bien el aroma y permiten que la estela dure más tiempo sin necesidad de reaplicar constantemente”, desvela Rosa Roselló, directora de formación de Druni. Eso sí, hay que tener cuidado: “En tejidos delicados como la seda, el satén o algunas prendas claras, el perfume puede dejar marcas. Lo ideal es vaporizar a cierta distancia, probar primero en una zona poco visible y evitar empapar la prenda”, explica.
#5. Usar aceite de baño (como Lady Di)
Cuentan desde la marca británica Aromatherapy Associates que Diana de Gales usaba uno de sus aceites esenciales, Revive Evening, a modo de perfume aplicándolo, sobre todo, en cuello y muñecas. Este truco se puede adaptar en 2026 usando un aceite de baño o las versiones en aceite de tu perfume favorito. Algunas de ellas tienen, incluso, partículas sublimadoras del bronceado. Todo suma.







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