05/07/2026

Tania Santana, actriz: “Estamos demasiado acostumbrados a sexualizar las relaciones”

Se narra aquí una historia de amor –que cuenta con el beneplácito de todas las partes implicadas– y se hace desde una mirada enteramente femenina, lo que diferencia mucho a Tal vez en comparación a otras producciones recientes del mismo estilo que nacen desde la mirada masculina. “El otro día, en el Festival Queercinemad, se abrió un diálogo de la mirada de la película. Estamos demasiado acostumbrados a sexualizar las relaciones. Aquí es diferente porque se cuenta mucho la intimidad. Se sexualiza en un contexto. Hay escenas de desnudo, pero están justificadas. Se da la circunstancia de que estos dos personajes te dejan entrar en su relación. Le va muy bien a la historia y a la época”, explica la actriz.

Y además de reivindicar el amor entre dos mujeres, también lo hace el filme sobre el acento canario, algo que ha llevado siempre por bandera Tania Santana. “Antes lo hacía desde un lugar de rabia, ¿por qué yo no y el resto sí? Se me limitaban las posibilidades”, recuerda la actriz. “Ahora lo hago para abrazar la realidad de muchos, que es venir de distintos lugares. Me pasa una cosa y es que creo que la gente de la península percibe el acento en un segundo y tercer plano. Se olvidan de dónde son los personajes. No estamos acostumbrados a verlo en cine, quizá sí en series. Hice Hierro y lo vi, pero en el cine hay pocos personajes canarios. Existimos, se nos entiende y el acento es igualmente válido”, continúa. “Siempre hay que justificar al personaje que viene de Canarias, pero no entiendo el porqué. Parecemos obligados a ser Camarero 1 o Árbol 4, pero podemos ser también secundarios e incluso protagonistas”.

Con Tal vez, que podría suponer el gran salto en su carrera –“No me gusta proyectar lo que no está en mi mano, pero me encantaría, obviamente”–, se inicia una nueva etapa en la trayectoria de Santana. Después llegará Upiro, un largometraje de terror. “Fue un rodaje superdivertido. Cuenta la historia del primer caso de vampirismo que se documentó en España, en el siglo XVIII. Son unas monjas de clausura que están en un convento, pero no te cuento más porque me cuesta mucho no caer en el spoiler”, admite entre risas. ¿Tiene la actriz un plan establecido después? “Espero que venga lo que tenga que llegar, pero me encantaría de repente una nominación tonta a un Goya, no le diría yo que no. Ahora en serio, me gustaría poder pagar el alquiler con esto al cien por cien sin depender de trabajos extra”, concluye.

Ver fuente