Podemos confiar en Carolina de Mónaco y Carlota Casiraghi cuando se trata de dar una lección de estilo madre e hija. Y más cuando la ocasión gira en torno a una de las grandes pasiones de los Grimaldi, la hípica. Ambas asistieron al Longines Global Champions Tour en Montecarlo, donde entregaron algunos de los premios a los jinetes más destacados y, de paso, demostraron que la elegancia es compatible con las altas temperaturas del verano.
A Carlota ya la habíamos visto hace unos días en la parada parisina de este mismo torneo, en la que apostó por un vestido floral de Rouje. Y, esta vez, volvió a aventurarse con los estampados, aunque desde un lenguaje distinto (y, como era de esperar, de la mano de Chanel).
La royal sorprendió con un vestido de seda perteneciente a la colección Coco Beach 2026 de la maison. Un diseño de inspiración marinera que combinaba diferentes tonalidades a través de su estampado y una sucesión de volantes verticales que aportaban movimiento a la pieza. Lo remató con unos pendientes de aro dorados y una pulsera de eslabones como puntos de luz.
Bruno Bebert / Bestimage / Cordon Press


Más historias
¿Ha dado Dior pistas sobre el vestido de novia de Taylor Swift? Su look final de alta costura es el sueño de cualquiera
Así son los pantalones anchos (y cómodos) que arrasarán en otoño 2026
Schiaparelli: las fascinantes criaturas de látex y silicona del desfile de alta costura de otoño-invierno 2026/2027