25/05/2026

Alicia Gutiérrez, modelo: “Cuando una persona se muestra con un cuerpo no normativo, con normalidad, su mera existencia cuestiona las reglas sociales”

Hablamos con Alicia Gutiérrez, modelo plus size, sobre el retroceso en términos de diversidad en la pasarela y en la moda.

En 2025, el mercado mundial de ropa de talla grande fue valorado en 279 billones de dólares y se prevé que crezca hasta 356 en 2030, según un informe publicado por la empresa estadounidense de investigación de mercado y consultoría Grand View Research. Pero eso no significa que las pasarelas hayan tenido en cuenta este dato tan contundente. De hecho, entre los más de siete mil looks que pudimos ver en los desfiles y presentaciones de otoño-invierno 2026, solo el 2,1% osciló entre la talla 38 y la 44; el 0,3% rondó la 46 o la superó; y un aplastante 97,6% de las modelos llevaron entre una 32 y una 36. Así lo detalla el informe de inclusividad de Vogue Business.

Por eso, la modelo plus size Alicia Gutiérrez, que hace cuatro años le contaba a Vogue.es cuáles eran sus planes recién llegada a Nueva York, ahora ha tenido que volver a Madrid y ya baraja nuevas opciones laborales. Durante el primer año en la ciudad estadounidense y al siguiente, no le faltó trabajo, pero después de 2022 todo empezó a cambiar. “He tenido que volver y pensar en reinventarme porque la vuelta a la extrema delgadez es un hecho”, reconoce ahora. “Ves editoriales de moda y lees noticias sobre chicas que no tienen cuerpos normativos y piensas que las cosas han cambiado, pero llega la semana de la moda –que es el verdadero reflejo de la industria– y te das cuenta de que todo sigue igual”, lamenta la modelo, que oscila entre una talla 44 y una 46.

No es la única, Guitiérrez —que incluso en las mejores épocas llegaba a un shooting y a veces los diseños de la marca «inclusiva» en cuestión para la que posaría le quedaban demasiado pequeños— conoce a compañeras que han sido despedidas después de que sus agencias cerrasen su departamento de tallas grandes. Porque muchas de las que llevaban una talla 46, ahora llevan una 40 –Gutiérrez asegura que el agente de una conocida modelo la convenció para que redujese tres números, asegurándole que así trabajaría más (y ella lo hizo)–, y aquellas que entraban en una 36, ahora encajan en una 32. “La pasarela siempre ha sido muy exigente. En las mejores épocas, veías cuatro modelos curvy o plus size. Ahora, ves a una y es famosa”, sintetiza.

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