08/07/2026

Anarquistas del fitness, la tendencia deportiva de 2026 (o cuando haces de ‘todo un poco’ por devoción u obligación)

Cómo combinar (y acertar)

Se mezcle por gusto o por necesidad, es necesario tener en cuenta otros mantras. Para Ruiz López “tener una buena base de fuerza junto con trabajo de alta intensidad/aeróbico y una buena movilidad reduce el riesgo de lesión más que aumentarlo, siempre y cuando el nivel de las sesiones, sobre todo las de fuerza y alta intensidad, estén bien adaptados a cada persona”. Por eso, una buena combinación podría ser dos clases semanales de fuerza, una de trabajo aeróbico (si no se incluye en la de fuerza) y sesiones de movilidad o estiramientos los días de recuperación. Por lo tanto, si eres de las que mezcla clases de zumba con sesiones de pilates y yoga y entrenamiento de fuerza clásico, ya sea en sala o en sesiones guiadas con pesas (el famoso body pump y sus derivados), parece que vas por el buen camino. Aunque como señala Brea, lo ideal es que esa planificación “esté supervisada por un educador físico deportivo que sea capaz de ayudarnos a que esas actividades cumplan con los requerimientos necesarios en cuanto a adherencia a las recomendaciones, principios del entrenamiento y ajuste de expectativas y motivaciones. De lo contrario podemos llegar a aumentar el riesgo de lesión, la posibilidad de sobreentrenarnos o infraentrenarnos, así como generar pérdidas de motivación y repercusiones en la adherencia a la práctica de ejercicio físico”.

Para De la Fuente Franco, poner cierto orden y control a esta anarquía deportiva implica asegurarse también de tener una disciplina principal y usar las demás como complemento. “Y siempre planificando el descanso y la recuperación, manteniendo la consistencia para ver progresos y teniendo presente la importancia de escuchar al cuerpo y sus necesidades”. Porque escuchar siempre es la mejor solución, también a la hora de ponerse en forma.

Algunas reglas básicas

#1.

Si solo puedes ir al gimnasio cuando te cuadra, el experto de Nebrija, David de la Fuente Franco, recomienda completar estas clases colectivas con rutinas cortas en casa de 15 minutos que complementen tus objetivos reales.

#2.

Es importante seguir cada semana la regla 2:2:1: practicar dos sesiones de fuerza como calistenia, crossfit o una clase de GAP; dos de cardio/resistencia como baile, ciclo indoor, running o boxeo;  y una de movilidad/recuperación como yoga o estiramientos profundos.

#3.

Escuchar y aplicar el sentido común siempre funciona: “Si un día realizamos una clase muy exigente y al día siguiente nos encontramos con muchas agujetas, sobrecarga muscular o similar, intenta optar por sesiones de recuperación tipo yoga, estiramientos o movilidad”, explica Juan Ruiz.

#4.

“El problema es cuando solo se realizan clases de alta intensidad sin suficiente descanso entre una y otra. Se trata de alternar sesiones exigentes con otras más suaves para tener progresión y para ello es recomendable repetir algunas disciplinas”, explica Patricia Ingelmo.

Este artículo fue publicado originalmente en el número de julio 2026 de Vogue España.

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