29/06/2026

Chartreuse, el color que está por todas partes en 2026 pero nadie sabe cómo es

El hito que se le atribuye al color chartreuse es haber dado pie a un cambio de paradigma sobre la alfombra roja, ya que de ser un mero trámite estilístico para las celebrities pasó a convertirse en la mayor pasarela mediática. Sucedió en los premios Oscar de 1997: para la gala, Nicole Kidman lució un diseño en este tono de la colección de Alta Costura primavera-verano 1997 de Dior. En su momento, Joan Rivers, autoridad de las alfombras rojas (la que hizo que todas las actrices comentasen su look) se espantó con la elección de la australiana: “Es el verde más feo que hayas visto en tu vida”, exclamó por entonces la cómica. En cambio, para su hija, la también experta Melissa Rivers, este look de Kidman marcó un antes y un después: “Fue el primer vestido de costura auténtico sobre la alfombra roja. De repente, obligó a todos a superarse. Ya no íbamos a volver a ver a Demi Moore con pantalones cortos de ciclista”, señaló en su día con tono sardónico.

La intrahistoria de este vestido se remonta a invierno de 1997. En ese momento Nicole Kidman y Tom Cruise eran pareja y vivían en Londres, pero ella viajó a París para ver la colección de Alta Costura de Dior. John Galliano, su entonces director creativo, se pasó la década proponiendo qipaos de forma intermitente. En esta etapa de inspiración china incluyó vestidos tipo chal cortados al bies bordados y ribeteados de pelo que fueron un éxito comercial. En su propuesta de alta costura para 1997 incluyó un color, el verde chartreuse, que ya había utilizado en su paso por Givenchy. Fue este diseño, que llamó ‘Absinthe’, el que escogió Nicole Kidman para los Oscar. Como explica Dana Thomas en Dioses y Reyes, fue una decisión valiente en un momento en el que todo el mundo escogía tonos pastel y primarios para la alfombra roja: “Galliano aplaudió su elección, sabiendo que ese verde en pelirrojas iba a ser un look triunfador”, escribe la periodista en su libro.

Había una pequeña traba: al ser la socialité neoyorquina Anne Bass la primera en adquirir este vestido de alta costura, tenía que dar su beneplácito para que Kidman fuese la primera en estrenarlo en público. Dior contactó con Bass en Aspen, donde ella estaba esquiando, y finalmente dio su aprobación. Un equipo del taller de asistentes de Dior viajó un par de veces a Londres para las pruebas. Cuando la actriz posó en la alfombra roja con ese vestido en verde chartreuse, luego admitió que se sintió un poco “exagerada”, pero con el tiempo se ha convertido en uno de sus looks favoritos: “El bordado, la forma, todo era tan bonito”, comentaba Kidman al respecto del vestido en el documental In Vogue: The 90s.

Ver fuente