Quien haya buscado vestido de novia, probablemente esté familiarizado con la cintura vasca: se trata de un tipo de silueta que alarga visualmente el talle hasta la altura de la cadera, donde se arranca la falda. Como una apuesta propia de los 80, Lady Di fue una de las figuras que mejor defendió en esa década este tipo de vestido, estilizado en todo el torso y rematado por una falda abullonada.
Es ese mismo vestido el que ha vuelto a hacer acto de presencia en la pasarela. De hecho, se trata de una de las piezas clave entre las tendencias del otoño-invierno 2026-2027. Chanel es una de las casas que redunda en la bajada de talle a la cadera (tan propia de los años 20) con una sola pieza, en colores como el granate. Alaïa también incluye la cintura vasca, en vestidos con escote palabra de honor que añaden vuelo a la falda. La versión más ochentera la encontramos, quizá, en Jacquemus, con vestidos cuya parte de arriba simula un body de fitness y la falda está integrada por una cascada de flecos planos y asimétricos.

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