23/07/2026

Cómo aplicar el estoicismo en el día a día para vivir en paz

Cómo aplicar el estoicismo en el día a día

Es altamente probable que durante los últimos años hayas escuchado hablar del estoicismo. Esta corriente filosófica —por cierto, fundada por Zenón de Citio en el año 300 a.C.—, lo que busca es darle dirección a nuestras vidas con el fin de alcanzar la autorrealización. Las herramientas que proponen son tan aplicables a la actualidad, que sorprende saber lo poco que han cambiado nuestros problemas y preocupaciones. Una de ellas es la aceptación de aquello que no podemos cambiar, que sumada a la constancia y el control de nuestras emociones y pensamientos, puede ayudarnos a vivir con menos sufrimiento.

“Te conviertes en eso a lo que le prestas atención”, decía Epicteto, de ahí que hablemos a menudo de repasar nuestro diálogo interno, o que usemos tanto palabras como autoconcepto o autorrealización, especialmente si tenemos en cuenta que vivimos tiempos en los que las redes sociales han conseguido distorsionar la realidad y desconectarnos de nuestra esencia.

Con tanto gurú que promete ayudarnos a alcanzar la panacea a golpe de rutina viral, tiene sentido que muchos encuentren en los clásicos referentes sólidos, como le pasó a Pepe García, conocido como El Estoico, quien se encarga de divulgar los principios y aporta herramientas prácticas para ponerla en práctica. A él le gusta definir el estoicismo como el arte de diferenciar lo que está bajo tu control de lo que no y actuar en consecuencia. “Puedes controlar lo que dices, lo que haces o lo que piensas, y por lo tanto podrás trabajar en ello a través de la meditación, con un diario, prestando atención a los pensamientos… Esto hay que separarlo de todo aquello que no está bajo tu dominio: la guerra, la pandemia, la crisis… con eso no puedes hacer nada, sólo aceptar que las cosas son como son y que no dependen de ti”.

¿Por qué puede ayudarte el estoicismo a vivir mejor?

Pepe García tiene claro que el simple hecho de ser conscientes de que no podemos, ni siquiera influir en un montón de cosas, es liberador. “Esta forma de concebir la vida aporta muchísima claridad, facilidad en la toma de decisiones y serenidad, porque al final sabes que tienes que centrarte solo en lo que tú puedes hacer”.

Los estoicos hablan de eudemonía, una palabra griega que se traduce como florecimiento o crecimiento personal, y García explica que mientras que la felicidad es un concepto abstracto y a menudo ligado a experiencias efímeras, la búsqueda de la eudemonía se centra en algo más duradero y profundo. ”Los estoicos abogan por el desapego de lo material, argumentando que no puedes poner tu felicidad o tu valía en lo externo. En cambio, invitan a centrarse en el desarrollo personal y en cultivar virtudes como la paciencia, el coraje, la justicia, el amor al prójimo y la disciplina, pues la verdadera libertad está ahí, y eso es algo que nunca nadie te puede arrebatar”.

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