25/06/2026

Cómo lavar abrigos acolchados | Polinesia

Cómo lavar abrigos en la lavadora sin estropearlos

Si la etiqueta lo permite, lavar abrigos en la lavadora pasa por un combo de suavidad y control de temperatura. Lo primero es cerrar bien cremalleras y velcros y darle la vuelta al abrigo para proteger el exterior durante el lavado. Después, utiliza un detergente líquido suave y prescinde del suavizante, ya que puede dañar el relleno y restarle capacidad de abrigo.

El programa ideal es uno delicado o específico para prendas sintéticas, siempre con agua fría o, como máximo, a 30 ºC. También conviene reducir las revoluciones de centrifugado para que el acolchado no se deforme ni se apelmace. Si quieres proteger aún más la prenda, puedes añadir toallas o alguna otra prenda suave al tambor para amortiguar los golpes. De esta forma podrás lavar abrigos acolchados en la lavadora sin que pierdan su forma ni su capacidad térmica.

Cómo lavar abrigos acolchados a mano paso a paso

Si prefieres ir sobre seguro, el lavado a mano es una buena opción para tejidos más delicados:

  • Llena una bañera o cubo grande con agua fría y un poco de detergente suave.
  • Sumerge el abrigo y presiona suavemente para que el agua penetre en el relleno, sin retorcer.
  • Frota solo las zonas más sucias (puños, cuello, bolsillos) con una esponja blanda.
  • Aclara con agua limpia varias veces hasta que no queden restos de jabón.
  • Escurre con cuidado presionando con las manos o con una toalla, nunca retorciendo la prenda.

Este método cuida al máximo las fibras y mantiene el acolchado en buen estado durante más tiempo.

Lavar abrigos de plumas: trucos para conservar el volumen

Cuando se trata de lavar abrigos de plumas, el objetivo es limpiarlos sin que el relleno se apelmace:

  • Usa siempre agua fría y un detergente específico para plumón, si es posible.
  • Si la etiqueta lo permite, lávalo en lavadora con programa delicado y poco centrifugado.
  • Durante el secado, ve “deshaciendo” con las manos los bloques de pluma que se formen.
  • En secadora (solo si la etiqueta lo indica), utiliza bolas de secado o pelotas de tenis limpias para ayudar a recuperar el volumen.
  • Asegúrate de que el abrigo esté completamente seco antes de guardarlo, para evitar malos olores o moho.

Con estos cuidados, tu puffer de plumas seguirá siendo tu mejor aliado contra el frío, temporada tras temporada.

Secado, almacenaje y mantenimiento postlavado

El secado es casi tan importante como saber lavar abrigos acolchados. Siempre que puedas, deja el abrigo extendido en horizontal o colgado en una percha resistente, en un lugar ventilado y lejos de fuentes de calor directo o sol intenso. Ve moviendo y esponjando el relleno con las manos cada cierto tiempo para que se reparta bien y no queden zonas más apelmazadas.

Una vez seco, guarda el abrigo en un sitio donde no quede aplastado, preferiblemente colgado y con espacio alrededor. Evita bolsas de plástico cerradas, porque retienen humedad. Si lo usas a diario, sacúdelo y deja que se airee después de cada jornada: así se mantiene fresco y el relleno conserva su volumen.

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