21/07/2026

Cómo puede perder grasa abdominal una mujer de 50 años

Ejercicio de fuerza: el músculo es el nuevo antiaging

Aunque siempre se asocia la pérdida de peso y grasa con sudar, la realidad es que la apuesta segura para perder grasa abdominal, sobre todo a partir de los 50, es focalizarse en el trabajo de fuerza (a ser posible combinado con ejercicios aeróbicos). Boticaría García lo explica de forma clara: el músculo es el ‘new black’ y hay que trabajarlo para adelgazar. “Durante los ejercicios en los que hay una contracción muscular fuerte, se generan unos compuestos llamados mioquinas (yo las llamo ‘superquinas’). Las mioquinas viajan por nuestro cuerpo, son píldoras naturales que llegan hasta el adipocito y reducen la inflamación. Pero también viajan al cerebro y generan más neuronas, más conexión neuronal y más memoria. Por eso es recomendable que las personas mayores hagan ejercicios de fuerza: menos sudokus y más sentadillas”. Además, en una edad en la que se empieza a perder de forma llamativa masa muscular y se produce cierta debilidad ósea, es aún más necesario. Y para muestra, datos, como los confirmados por un estudio llevado a cabo por la Escuela de Salud Pública de Harvard, que confirmó que las rutinas diarias de 20 minutos de entrenamiento de fuerza ayudan a tener un menor incremento de grasa abdominal con el paso de los años en comparación con la práctica de rutinas aeróbicas.

Algunos de los ejercicios más efectivos para perder grasa abdominal…

A los 50 (y a cualquier edad) los entrenamientos más efectivos con los protocolos de fuerza con pesas y el entrenamiento de alta intensidad (HIIT). “En las sesiones de alta intensidad para perder grasa abdominal realizaremos una serie de sprints con descansos entre cada uno de ellos. Por ejemplo, 8 sprints de 30 segundos y descansos de un minuto. Pueden realizarse corriendo, en bici, elíptica, remo, nadando…”, añade Ángel Merchán, creador de Home Wellness Madrid.

La importancia de tomar suficiente proteína

Es fundamental a cualquier edad, pero a partir de los 50, cuando la pérdida de masa muscular es evidente, y el metabolismo empieza a ralentizarse, es fundamental. “Las proteínas son macronutrientes, uno de los protagonistas principales de la alimentación. Son un componente esencial del cuerpo cuya función es crear y reparar los músculos, la piel, el pelo y las uñas, y son fundamentales en muchas funciones metabólicas vitales como producción de hormonas y defensa del organismo. El cuerpo no las almacena, por lo que hay que consumirlas a diario. Pero aunque son fundamentales, no se trata de excederse. De hecho, en las dietas occidentales actuales el consumo de proteínas suele estar más que cubierto”, exploca la doctora María José Crispín, de Clínica Menorca. Pero lo importante es hacer ese aporte de forma correcta, sin excesos, sabiendo que como norma general se suele recomendar entre 1,4 y 1,6 gramos de proteínas por kilo de peso, lo que se traduce, de media, en unos 20-40 gramos por comida, sobre todo si se quiere ganar masa muscular.

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