Parches para el contorno de ojos: todas las claves para utilizarlos
Sabemos de sobra que el contorno de ojos es una de las zonas más delicadas y sensibles de toda nuestra piel, una fina franja –de menos de 1mm de grosor– especialmente propensa a la deshidratación, las bolsas, las ojeras y las primeras líneas de expresión. La hidratación diaria de esta área requiere un cuidado extra y más específico. Además de las cremas para el contorno de ojos, hay un gesto beauty que conquista a muchas: los parches. Admitámoslo, tomarse una tarde de autocuidado con este producto como uno de los elementos clave para mimarse es un pequeño lujo. Pero, ¿sabemos realmente aplicarlo para beneficiarnos al máximo de todas sus propiedades?
Al ser de hidrogel y tener que colocarlos sobre el rostro, muchas veces, nos tomamos la licencia de improvisar a la hora de hacerlo, sin tener en cuenta que su forma no es casual y que la orientación puede marcar la diferencia en cómo beneficia a nuestra piel. Según Erin Mawhinney, Content Marketing Manager, de grace & stella, existen varios errores muy comunes al utilizarlos. El primero de ellos es el estado de nuestra piel al ubicarlos sobre el contorno: “Hacerlo sobre una piel mal limpia o después de haber usado una crema hidratante hará que se deslicen o que los ingredientes se absorban peor». El paso inicial: una buena limpieza de la zona (y del resto del rostro). “Lo ideal es aplicarlos los parches siempre sobre la piel limpia y buscar fórmulas con activos altamente hidratantes, como el ácido hialurónico o la glicerina, y otros ingredientes que refuercen la barrera cutánea, como la niacinamida o los péptidos”, recomienda la experta.
Además, existe una duda bastante generalizada y que algunas de mis amigas me han confesado: ¿funcionan realmente estos los parches para el contorno de ojos? Ante esta gran duda, Mawhinney nos explica el mecanismo que hay detrás: “Los parches para el contorno funcionan como pequeñas mascarillas de tejido diseñadas específicamente para esta zona, es decir, se adaptan perfectamente al contorno y lo impregnan de sérum”. También nos cuenta en qué se diferencian de esas cremas que utilizamos a diario en nuestra rutina para mantener hidratada la zona: “Las cremas pueden desplazarse o evaporarse, los parches de hidrogel, en cambio, crean una especie de ‘sellado’ confortable que mantiene los activos en su sitio, haciendo que la piel se vea al instante más lisa, fresca y descansada”, cuenta.
Otro de los fallos al utilizarlos es el tiempo que los mantenemos sobre nuestra piel. Aunque lo habitual es dejar actuar los parches más de 10 minutos aproximadamente –la experta recomienda hacerlo entre 15 y 20 minutos— a veces se nos pasa por completo el reloj. “No conviene dejarlos puestos hasta que estén completamente secos, ya que podrían empezar a absorber la hidratación de la piel y provocar irritación en una zona tan delicada”, advierte.
Forma 1: para tratar bolsas y ojeras
Ahora sí, la experta de grace & stella nos cuenta las claves para saber cómo utilizarlos en función de las necesidades de nuestro contorno de ojos. En primer lugar, si lo que buscamos es tratar bolsas y ojeras, deberemos colocar los parches apuntando hacia el lagrimal. “Debemos aplicarlos siguiendo el hueso orbital y dejando la parte más estrecha hacia la sien”, explica. ¿Por qué? “Esta posición favorece el drenaje linfático y la microcirculación, que permitirá a los activos descongestionantes e iluminadores actuar justo en la zona más oscura e hinchada del contorno”, aclara.
Forma 2: para suavizar arrugar y líneas de expresión
En cambio, si lo que queremos es mejorar la apariencia de arrugas y líneas de expresión marcadas, “conviene girar el parche para que la parte más ancha se extienda desde el extremo externo del ojo hacia la sien, cubriendo la zona de las patas de gallo”, detalla la experta. Es una forma de mantener esta área tan propensa a los gestos, “intensamente hidratada y ayudando a que las líneas se vean más suaves y relajadas”, añade.
Tips extra
La tercera forma de aplicarlos que propone Mawhinney no es tan habitual. Consiste en colocarlos ligeramente más abajo, es decir, sobre el hueso orbital de los ojos. “Esta posición aporta un efecto refrescante extra que favorece el drenaje [ayudar a eliminar líquidos y toxinas de los tejidos]”, explica la experta. Pero para una mayor sensación frescura siempre podemos meter los parches en la nevera antes de utilizarlos. “Este tip aporta un extra descongestionante y calmante”, añade. Por otro lado, nos cuenta que algunas usuarias sacan su lado más creativo al aplicarlos y se animan a utilizarlos para beneficiar otras zonas del rostro. “Funcionan especialmente bien sobre los surcos de la sonrisa o las llamadas ‘líneas del entrecejo’ para un efecto alisador rápido”, detalla.
Por último, otra de las grandes preguntas sobre los parches para el contorno de ojos es cada cuánto utilizarlos. La experta responde: “Usarlos dos o tres veces por semana es una buena pauta general, aunque pueden aplicarse a diario si la piel lo necesita”. Además, como paso final y para potenciar aún más los resultados, “lo ideal es retirarlos, masajear el sérum restante y continuar con la rutina habitual”, propone. Y añade: “Combinarlos con herramientas como el Gua Sha ayudan a potenciar el efecto drenante y a conseguir una mirada más descansada y luminosa”.

Más historias
La skort será la falda anti-tendencia que estará por todas partes este verano
Uñas pistacho: la manicura de verano más favorecedora y fácil de llevar
Estas sandalias (refinadas y boho) de los 2000 son las únicas que querrás llevar en las bodas de verano 2026