29/06/2026

¿Cuánto estás dispuesta a invertir en tu melena, y por qué es cada vez más?

La ‘era dorada’ de la melena

Corren buenos tiempos para la peluquería y el cuidado del cabello. Con permiso del ‘rubio recesión’, ese término que hace referencia a cómo en momentos de incertidumbre económica se tienden a coloraciones de bajo mantenimiento para distanciar la visita a la peluquería, la realidad es que en España el sector capilar en general y la inversión económica que hacemos para nuestra melena (tanto en el salón como en la compra de productos y herramientas) va in crescendo.

Los hábitos de consumo en este sentido están cambiando. Lo confirma, por ejemplo, la Radiografía de la industria cosmética y del perfume en España de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética) que en 2024 afirmó que el cuidado del cabello creció a mayor ritmo que el PIB español (un 8,9 % concretamente). En este mismo informe se destaca que la peluquería profesional ha aumentado un 8,5 %, siendo la coloración capilar y el tratamiento los vectores que lideran el crecimiento.

Todo ello ratifica que nuestro interés va más allá del corte o el color. Estas cifras pueden comprobarse también en petit comité, cuando entre amigas y conocidas observas cómo se puede no llegar a mirar el ticket de la peluquería si ha gustado el resultado –“Si el pelo va bien, todo va bien”, dicen algunas. “El cabello es un diseño que llevas siempre puesto”, apuntan otras–. O cómo se invierte en famosas herramientas capilares casi lo mismo que en un iPhone, convencidas de que merece la pena.

Precisamente Kathleen Pierce, presidenta global de Dyson Beauty (la marca de esas famosas herramientas de precio elevado) tiene una teoría al respecto que comparte con esta cabecera. “El cabello es algo que llevamos todos los días, es algo muy personal y duradero, a diferencia de otras inversiones más efímeras. Estamos observando un aumento en el gasto en belleza y bienestar en todos los grupos de edad, lo que refleja un cambio en las prioridades. En Dyson nos enorgullece estar a la vanguardia de estas tendencias, ofreciendo herramientas que proporcionan resultados de calidad profesional en casa y favorecen la salud capilar a largo plazo. Ya sea por la popularidad del secado con volumen o por el propio ‘Airwrap’, está claro que los consumidores están invirtiendo en lo que les hace sentir seguros y empoderados”, explica en referencia a su famoso moldeador de pelo, un best seller dentro de la casa.

Bienestar, autoestima y ‘good hair days’

Esa sensación de bienestar y autoestima que defienden aquellas que no escatiman en gastos para su melena, ha sido confirmada por los psicólogos y por diversos estudios. Uno de la Universidad de Yale, capitaneado por la psicóloga Marianne LaFrance, ratificó que los good hair days ayudan a la gente a sentirse más segura y sociable. Y el estudio Cultura del bienestar: esencialidad de la cosmética y el perfume en España, también de Stanpa, cuantifica que el 83 % de las mujeres menores de 35 años considera que el cuidado de su pelo es una herramienta clave para fortalecer su confianza. Precisamente por eso, creen que invertir en el cabello es otra manera de invertir en bienestar (y no sólo capilar, sino también emocional). “En Dyson estamos orgullosos de contribuir a esa sensación de empoderamiento, no solo a través del peinado, sino también dando prioridad a la salud capilar a largo plazo. Hemos cambiado el discurso de que la confianza solo se consigue en la peluquería por el de ofrecer a las personas las herramientas necesarias para sentirse bien en casa, todos los días”, explica Pierce.

Tecnología, usos reales y la revolución en casa

En este fenómeno sobre el valor económico del pelo, hay que destacar también el papel que ha jugado poner en el centro de la conversación la importancia de la salud capilar, y no el efecto maquillaje al que nos entregábamos hasta ahora al usar una plancha de pelo o un champú. “La demanda de los consumidores ha aumentado considerablemente. A medida que hemos elevado el nivel del debate sobre la salud capilar, la gente está más informada y es más exigente. La belleza es una categoría que influye directamente en la confianza, y hemos observado un cambio hacia el cuidado a largo plazo, no solo hacia el peinado cortoplacista. Es fascinante: ahora muchos utilizan Airwrap como verbo”, dice.

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