21/04/2026

De cómo Meryl Streep ha logrado la reconciliación definitiva del negro y el azul

Meryl Streep, o cómo combinar azul oscuro y negro y acertar de pleno

Lo interesante no es que El diablo viste de Prada tenga secuela —que llega de forma inminente a los cines, el jueves 30 de abril—, sino que su universo estético nunca ha dejado de producir significado. Más allá del cine, se acerca a lo doctrinal y dentro de esa doctrina, Miranda Priestly sigue operando como una especie de oráculo que, dos décadas después, continúa teniendo razón en todo. Especialmente en aquello que parecía exagerado. Y cuando hablamos de Miranda Priestly, de quién hablamos en este contexto es de la actriz que la encarna: Meryl Streep.

El último estilismo de Meryl Streep durante la gira promocional de El diablo viste de Prada 2 en China no parece pensado para gustar y ahí radica, precisamente, su acierto. Un abrigo-vestido en azul noche, ceñido con cinturón negro, acompañado de medias negras, gafas de sol y un broche colocado con intención en el lado izquierdo de la pieza. No hay concesiones, no hay ruido, no hay nada que invite a la interpretación fácil. Un conjunto que habla a través del color y de los tejidos que lo componen. Resulta imposible no leer en él a Miranda Priestly. No como guiño, sino como una prolongación lógica. El azul, inevitable, activa una memoria colectiva que remite directamente a aquel jersey azul cerúleo de la serie que ha vuelto a recuperar en su visita a The Late Show y que supone una lección magistral sobre cómo funciona la moda.

El abrigo-vestido recoge algunos de los códigos más reconocibles del armario de Miranda y los depura. La estructura, perfectamente delimitada por el cinturón, establece autoridad sin necesidad de rigidez; las medias negras eliminan cualquier distracción cromática; y las gafas de sol, como siempre, introducen distancia. El azul noche del abrigo y la profundidad del tejido satinado funcionan como base para que todo lo demás tenga sentido. Su combinación inesperada con el negro del cinturón y de las medias inducen a una jerarquía cromática en la que los colores no compiten, sino que aceptan su posición dentro del estilismo.

Azul noche y negro han dejado de ser rivales para convertirse en dos grandes aliados cuando se utilizan en las proporciones justas. En el último estilismo de Meryl Streep, esta relación funciona como un equilibrio donde ambos colores dejan de competir para empezar, por fin, a mandar juntos.

Los looks de Anne Hathaway y Meryl Streep en la gira promocional de ‘El diablo viste de Prada 2’

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