El collar con colgante de corazón está oficialmente de regreso. Y sí, vuelve cargado de ese romanticismo que –aunque no lo admitamos– tanto nos gusta. Clásico, emocional e increíblemente versátil, ha sido durante décadas el comodín perfecto: regalo de cumpleaños, de bautizo y, ahora que se asoma San Valentín, la apuesta más segura.
Porque si algo tiene el collar de corazón, es que hay uno para cada estilo. Y para quienes siguen declarando amor eterno a la década de los 90 y principios de los 2000, esta joya es prácticamente un símbolo generacional. Lo llevaron Cameron Diaz, Kate Hudson en alfombras rojas o Reese Witherspoon en comedias románticas como Una Rubia muy Legal, convirtiéndolo en un gesto pop que hoy regresa con la intención de hacerte sentir como una princesa.
Más allá de la nostalgia, el collar de corazón funciona porque lleva el romance sin ironía. Es dulce, sí, pero también puede ser cool, cotidiano o incluso minimalista, dependiendo de cómo se lleve. Una pieza que pasa del look especial al uniforme diario sin esfuerzo, y que promete convertirse otra vez en ese final touch al que siempre regresamos.
Por esto, hemos hecho una selección pensada para distintos tipos de estilo (y, al final, una opción perfecta si buscas algo discreto para llevar todos los días, pero con el mismo significado). Empezamos.
Dime cómo eres y te diré qué colgante necesitas
Para la que siempre es la más sofisticada del grupo: líneas limpias, metal pulido y un brillo discreto que eleva cualquier look de noche o de día, sin quitar el protagonismo.
Para agregar el plus a tu cadena de diario
Para aquellas que tienen una cadena con la que están –casi– casadas, este pequeño detalle transforma tu collar de siempre en algo especial. Perfecto para llevar 24/7.
Para la amante de los cuentos de hadas
Romántico, casi etéreo, como salido de una historia de princesa Disney. Un corazón que parece heredado, pensado para quien le encanta un toque de magia (y en el layering delicado).
Para la del estilo más bold
Aquí el corazón se lleva con actitud. Más grueso, presencia absoluta y cero intención de pasar desapercibida. Ideal para ser una pieza única.
Para la que ‘menos es más’
Sutil, delicado y casi invisible. Un corazón en versión minimal que se integra con todo, de esos que no te tienes que quitar nunca. Ideal para las amantes de las joyas en plateado.
Para la que ‘más es más’
Brillos, volumen y drama hecho arte. Un corazón compuesto de brillo y forma que convierte cualquier outfit en un statement.
El diseño de siempre, el que no falla. Atemporal, elegante y con ese aire de joya que pasará a la próxima generación. Ideal como un regalo para cualquier ocasión.
Para la amante de Tiffany’s
En definitiva un icono absoluto. Un corazón que no necesita presentación y que funciona como inversión emocional y estilística (además de ser el dar un paso dentro de la casa de joyería) .
Para la verdadera amante de los corazones
Para la que uno nunca es suficiente. Capas, charms y formas que celebran el romanticismo en su máxima expresión. Una reina de corazones.
Y por último,
Por si quieres algo similar, pero los corazones no son lo tuyo
La misma nostalgia noventera, el mismo espíritu romántico, pero reinterpretado en otra forma. Para aquellos a los que les gusta esta tendencia en concepto pero no en práctica, esta es tu opción ideal.











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